DIARIO DE CUENCA 1808
Vista de Cuenca a comienzos del siglo XIX, en un antiguo grabado |
01-01-1808. Preocupaciones sanitarias en la ciudad de Cuenca
De acuerdo con la costumbre, el último
día del año anterior se reunieron los doce electores de las catorce parroquias
de la ciudad, eligiendo a sus dos representantes en el seno del Ayuntamiento:
Vicente Antonio Villena, Diputado del Común y Pascual de Lope, Procurador
Síndico General y Personero del Común, a los que corresponde llevar la voz de
la preocupación general hasta el seno de un Ayuntamiento
07-01-1808. Peligro en las calles de Cuenca por el hielo
El
regidor señala en el seno del Ayuntamiento que se ha alterado el desagüe de la
fuente de San Martín y las aguas caen sobre la calle “formando un pantano de
hielo sobre ella con peligro de que se desgracien las personas y caballerías
que transiten por ella”, cosa bastante probable en una ciudad y en un tiempo
marcados por la terrible disposición de sus cuestas y por la severidad del
clima.
09-01-1808. Rotura en el conducto del agua
Hoy ha
celebrado su habitual reunión el consistorio municipal de la ciudad de Cuenca,
bajo la presidencia del corregidor Ramón Gundín de Figueroa, actuando Ignacio
Rodríguez de Fonseca como regidor decano, a quien corresponde denunciar que hay
roturas en la conducción de agua en la bajada de San Vicente, y por ellas se
introduce “parte de la mucha inmundicia que se vierte en aquella calle”, acordándose
encargar al fontanero municipal que coloque caños nuevos para “impedir toda
mezcla de suciedad con la agua pura y cristalina que debe correr a las
fuentes”.
Ese
mismo día se conoce un auto del corregidor disponiendo que en lo sucesivo las
concesiones de agua "sean con la condición y obligación de señalamiento de
desagües subterráneos hasta donde señale el Maestro-
13-01-1808. Problemas en la fuente de San Martín
En
la sesión municipal de hoy el señor Cerdán dice que ha detenido la calera que
junto a
16-01-1808. Dificultades en la calle del Agua
En la
sesión municipal de hoy, el síndico personero Pascual de Lope explica que está
inundada la calle del Agua y llena de hielo, sin que haya podido descubrir la
causa, exponiendo varias posibilidades sobre el origen del mal: de la fuente
pública, del hundimiento de "una piedra que sirve de puente y paso" o
del descuido de los hortelanos “por no tener corrientes las acequias para el
riego y arrojar en ellas los despojos de las hortalizas”. Tras coincidir los
regidores en reconocer que todas las fuentes de la ciudad tienen problemas, el
caso pasa a informe del fontanero municipal.
30-01-1808. Los hortelanos deben limpiar la acequia
En la
sesión de hoy del Ayuntamiento de Cuenca se ve el informe del fontanero Esteban
Velasco sobre los problemas de la calle del Agua. Como consecuencia, se
encomienda al síndico que ejecute por medio de los hortelanos “la limpia de
légamo y piedra de la acequia madre que cruza dicha calle”, cuyo objeto es el
de regar las feraces huertas de la Albuera, que ocupan todo el espacio situado
entre las calles del Agua y Tintes y la Carretería.
17-02-1808. Reservas ante una intención del cabildo
En la
sesión municipal de hoy en el Ayuntamiento de Cuenca se conoce el texto de una
Real Orden emitida “con motivo de haber encargado el cabildo de esta Santa
Iglesia Catedral el trabajo de una estatua que trata de colocar en su torre a
persona que no tiene pruebas de su suficiencia y representado sobre ello la
Real Academia de San Fernando lo doloroso que es que no se favorezcan por estos
cuerpos las sabias intenciones del soberano por el esplendor de las artes”. Por
ello, el rey ordena “que siempre que se proyecte cualquiera obra pública
sagrada o profana se envíen los diseños, planes y proyectos a dicha Real
Academia para que los examine atenta, breve y gratuitamente la Comisión de
Arquitectura, no admitiendo recursos de los pueblos para invertir caudales en
obra alguna si los planos y dibujo de ella no estuvieran revisados”. Y se
establece que en adelante deben enviarse a la Real Academia no sólo las obras
de carácter público sino también los diseños de pinturas y estatuas que se
quiera colocar en paseos, plazas y templos, con lo que se espera garantizar que
haya respeto por las artes y el buen gusto en cuestiones que tienen que ver con
el ornato ciudadano.
17-02-1808. No están en condiciones las cañerías del
agua
Reaparece
hoy de nuevo el problema de las cañerías mal canalizadas, cuando el regidor
Antelo informa de los daños que están produciendo los derrames que corren por
el patio de San Nicolás con procedencia del convento de justinianas y de otras
casas, proponiendo que estos vertidos se incorporen a la alcantarilla general,
asunto que pasa a informe de los técnicos.
20-02-1808. Desperfectos en el puente del Moscas
El regidor
Rodríguez de Fonseca informa a sus compañeros de corporación que del puente del
río Moscas se han caído varios sillares y puede continuar el daño, por lo que
se acuerda reponerlos para evitar que progrese la ruina.
05-03-1808. Quejas por la calidad del aceite
Hay
denuncias sobre la calidad del aceite vendido en las mercerías de Cuenca, con
mezclas y muchos posos “en perjuicio de los pobres que lo consuman”. Según se
explica hoy en la reunión municipal de cada semana, se han hecho varios
reconocimientos investigando la situación para encontrar que, en efecto, había
razones sobradas para la queja. Por ello, el Ayuntamiento establece que las
tenderas deben rechazar el producto si dudan de su calidad y si lo aceptan se
hacen responsables, recomendando “que al trasegar este género desde las tinajas
al campuzal lo pasen por una cedeza y que entre en este depósito claro y sin
poso alguno”.
21-03-1808. Inquietud por las maniobras del ejército
francés
Este día se reúne el Ayuntamiento de
Cuenca para oír la lectura de la carta del Rey Carlos IV, quien reconoce la
agitación y desasosiego del pueblo ante las operaciones que está realizando el
ejército francés en suelo español y quiere tranquilizar a todos con palabras
que parecen una burla: “Yo, que cual padre tierno os amo, me apresuro a consolaros
en la actual angustia que os oprime. Respirad tranquilos: sabed que el ejército
de mi caro aliado el Emperador de los Franceses atraviesa mi Reino con ideas de
paz y de amistad... Españoles, tranquilizad vuestro espíritu”. A continuación,
el rey se ha visto obligado a abdicar en favor de su hijo, que reinará con el
título de Fernando VII.
23-04-1808. El Ayuntamiento, dolido con el cabildo
El corregidor Gundín ha informado hoy
al Ayuntamiento de Cuenca que el cabildo ha acordado empezar los nueve días de
rogativas para implorar la protección divina al nuevo rey Fernando VII, según
le había comunicado personalmente el chantre Guillermo de Hualde. Al conocer
esta noticia, la corporación municipal se queja amargamente por haberse roto el
ritual tradicional “echando de menos
la ceremonia de que semejantes embajadas se han hecho siempre por medio de dos
comisarios, pasando a sus salas consistoriales, a no ser que la angustia del
tiempo no diese lugar para la observación de lo acordado entre ambos cuerpos”.
Conciliador, el cuerpo municipal estuvo conforme en asistir al acto pero
decidiendo a la vez pasar nota a los canónigos, para mostrar su extrañeza por
este modo de actuar y “deseando continuar en buena armonía con el expresado
cabildo”.
24-04-1808. Preparativos para la proclamación del rey
Los procuradores de la proclamación del
rey Fernando VII, Ignacio Rodríguez de Fonseca y Santiago Antelo y Coronel,
exponen a sus compañeros regidores que la ciudad no tiene caudales para
financiar el viaje a la corte, debido a que los rendimientos de los bienes de
propios igualan a las cargas de primera necesidad, “no teniendo las entradas que en años anteriores se verificaban, el
producto de leñas para las fábricas de ferrerías que se vendían a las situadas
en su Sierra, tituladas de los Chorros y de la Vega”. De manera que para
financiar estos gastos habría que habilitar arbitrios. Piden los comisarios que
se les entregue el pendón que se hizo para la proclamación de Carlos IV, para
ver si se encuentra en condiciones, así como los restos de lenzones, arcos y
demás objetos de la fachada que adornó en aquella ocasión la de las Casas
Consistoriales. Igualmente acuerdan repasar las calles por donde ha de ir la
carrera, para corregir el empedrado que fuese necesario y ver el estado de
posibles edificios ruinosos que puedan estorbar al paso del cortejo. Encargan
al maestro de obras que calcule el coste de los tres tablados, uno en la Plaza
Mayor, otro en la Plazuela de la Inquisición y el tercero en el Campo de San
Francisco. Por último, el retrato del rey debe quedar instalado en los balcones
del Ayuntamiento, además de estar iluminadas las fachadas.
01-05-1808. Gestiones protocolarias para una rogativa
pública
En la sesión municipal de hoy, la
corporación recibe la embajada de los canónigos Juan Antonio Rodrigálvarez,
arcediano y Manuel Aguado y Orozco, comisionados por el cabildo para invitar al
Ayuntamiento de Cuenca a la rogativa pública que habría de tener lugar el día 3
por la mañana, junto con una misa con el Santísimo expuesto, y por la tarde
procesión general con el Cuerpo de San Julián, todo ello en honor del nuevo rey
Fernando VII.
03-05-1808. Celebración festiva por el nuevo monarca
Llegado el día de hoy, se reunió la
corporación municipal de Cuenca en la Capilla de Caballeros para iniciar desde allí el desfile por las naves de
la catedral “y se colocó en su
Capilla Mayor y sitio acostumbrado como a las nueve y media, en que expuesto el
Santísimo Sacramento se celebró misa con la mayor solemnidad y concluida,
después de haber recibido el pueblo la bendición episcopal se retiró la ciudad
para su propia Capilla, en que fue disuelta”. Por la tarde se juntó el
Ayuntamiento en las Salas Consistoriales y a las 5,30 salió para la catedral,
al terminar los laudos, “llevando delante los Pendones de sus Gremios y entró
en ella, colocándose en su Capilla Mayor y sitio acostumbrado; salió el Coro
Cantor de la Letanía y siguió la Ciudad formada con dichos gremios, cabildos
sacramentales de las Parroquias, comunidades religiosas y eclesiásticas,
dirigiéndose hacia el Transparente del Señor San Julián y se puso la Caja en
que está el Santísimo Cuerpo de nuestro Patrón Glorioso en la procesión,
saliendo a las gradas por la puerta del lado de la calle de San Pedro y
entrando por la de Abajo se dirigió al mismo Transparente en donde quedó el
cuerpo del Santo, cantándole un motete y recibiendo el pueblo las bendiciones
de su Prelado, el Ilmo. Sr. Obispo, que asistió a esta Procesión, se despidió
de la Ciudad su Ilustre Cabildo con la acostumbrada cortesía. Y pasando dicho
Sr. Ilmo. con los acompañantes para su Palacio, la ciudad se dirigió formada la
nave adelante a la Capilla de Caballeros para la puerta de la Iglesia hasta las
Casas Consistoriales, donde se desunió”. Y de esta forma se celebró
solemnemente la proclamación del rey Fernando VII.
La
ciudad, alegre y confiada, es feliz este día, sin tener noticias de que, al
mismo tiempo, en Madrid están sucediendo cosas terribles.
07-05-1808. Llegan a Cuenca ecos de lo sucedido en
Madrid
Unos síntomas de preocupación se han
podido apreciar hoy en la sesión municipal del Ayuntamiento de Cuenca cuando se
dieron a conocer las órdenes y bandos dimanados de los alborotos ocurridos hace
varios días en Madrid. El Concejo conquense acuerda quedar enterado “y sus
individuos en proporcionar el mayor sosiego entre los españoles, tropas
francesas y demás naturales de este Imperio”, convencidos de que es posible la
paz y la concordia entre unos y otros.
En
la misma sesión se ha visto la demanda de Juan Cabezo que pide licencia para
matar y despachar corderos al por menor, pero se le dice que no a tal sistema,
sino que lo haga por cuartos "a 15 cuartos el delantero por libra, a 16
por el medio y a 17 el trasero", mientras que Manuel Simón y otros, vecinos de Torrente,
piden licencia para vender agua helada y se les concede, con la condición
-común a todos los botilleros valencianos- de residir en Cuenca hasta
septiembre.
09-05-1808. Anuncio de la llegada de un regimiento
Estando reunido el Ayuntamiento en
sesión, se presenta un subteniente del Regimiento de Suizos con pasaporte del
Capitán General de Castilla la Nueva, comunicando que al día siguiente debe
entrar en la ciudad un Regimiento, por lo que deben adoptarse las medidas
necesarias para darle alojamiento. La novedad produce una inevitable congoja en
el seno de la corporación, consciente de que la población se compone de un
corto número de vecinos, la mayoría de ellos en disfrute del privilegio de
excepción, lo que impediría cumplir las órdenes recibidas. Por ello se decide
anular de inmediato tal beneficio “y que por consecuencia de no haber cuarteles
proporcionados ni amueblados para recibir a más de mil y quinientos hombres del
expresado Regimiento hará indispensable que todos sufriesen alojamiento, por
pronta providencia, sin perjuicio de proceder progresivamente a la habilitación
de cuarteles”. Podría utilizarse la Casa de Misericordia, algún otro edificio
de grandes dimensiones y, desde luego, todas las casas sin excepción,
convertidas así en forzoso alojamiento de tropas, cada cual según su capacidad.
10-05-1808. Intentan mantener tranquilo al pueblo
El Tribunal de la Inquisición en Cuenca
ha recibido instrucciones desde Madrid, por medio de un escrito fechado en la
capital el 6 de mayo, con el que se pretende mantener una situación de
tranquilidad en todo el país tras los alborotos ocurridos en la capital del
reino el pasado día 2. En dicho escrito se dice:
“Las fatales resultas que se han experimentado en esta
corte el día dos del corriente por el alboroto escandaloso del bajo pueblo
contra las tropas del emperador de los franceses hacen necesaria la vigilancia
más activa y esmerada de todas las autoridades y cuerpos respetables de la
Nación para evitar que se repitan semejantes excesos y mantener en todos los
pueblos la tranquilidad y sosiego que exige su propio interés, no menos que la
hospitalidad y atención debida a todos los oficiales y soldados de una nación
amiga que a ninguno ofenden y han dado hasta ahora las mayores pruebas del buen
orden y disciplina, castigando con rigor a los que se propasan o maltratan a
los españoles en sus personas o bienes.
Es bien presumible que la malevolencia
o la ignorancia hayan seducido a los incautos y sencillos para empeñarles en el
desorden revolucionario so color de patriotismo y amor al soberano, y
corresponde por lo mismo a la ilustración y celo de los entendidos el
desimpresionarles de un error tan perjudicial, haciéndoles conocer que
semejantes movimientos tumultuarios, lejos de producir los efectos propios del
amor y lealtad bien dirigidos, solo sirven para poner la Patria en convulsión,
rompiendo los vínculos de subordinación en que está afianzada la salud de los
pueblos, apagando los sentimientos de humanidad y destruyendo la confianza que
se debe tener al gobierno, que es el único a quien toca dirigir y dar impulso
con uniformidad y provecho al valor y a los esfuerzos del patriotismo”.
25-05-1808. Napoleón
quiere reunir una asamblea nacional
Hoy ha tenido lugar una reunión
extraordinaria de varios regidores conquenses en las Casas Pretorias, citados a
las diez de la noche, para conocer el contenido de una carta urgente enviada
desde Valencia por el lugarteniente general del Reino, Joachin Murat, duque de
Berg, quien informa que Napoleón quiere reunir en Bayona una Diputación general
formada por 150 personas “para tratar allí de la felicidad de toda España,
proponiendo todos los males que el anterior sistema le han ocasionado y las
reformas y remedios más convenientes para destruirlos en toda la Nación y en
cada Provincia en particular”. Con
ello, pretende el emperador legitimar la nueva monarquía e iniciar el proceso
de reformas internas que con tanto ímpetu viene proclamando como factor
justificador de su intervención en España.
La cita contiene una destacada novedad:
en el punto tercero de la convocatoria se establece que las ciudades con voto
en Cortes “puedan nombrar sujetos no sólo de la clase de Caballeros y Nobles,
sino también del Estado general, según en los que hallaren más luces,
experiencia, celo, patriotismo, instrucción y confianza, sin detenerse en que
sean o no regidores, que estén ausentes del Pueblo, que sean militares o de
cualquier otra profesión”. Es decir, cualquier persona podría ostentar la
representación de la ciudad en esa asamblea consultiva.
26-05-1808. Reunión
municipal sobre la asamblea
A la
vista del contenido del mensaje llegado anoche, se acordó citar al Ayuntamiento
para las diez de la mañana de hoy y, en efecto, ahora ya con todas las
solemnidades propias de una reunión municipal, se dio a conocer oficialmente el
escrito del duque de Berg, junto con la noticia de la renuncia de la familia
real a sus derechos dinásticos sobre la corona española.
27-05-1808. Delegado de Cuenca a la asamblea de Bayona
El Ayuntamiento vuelve a reunirse hoy y
“habiéndose conferenciado largamente sobre asunto tan importante”, llegó a la
conclusión de nombrar representante en la asamblea de Bayona a Vicente Castillo
Álvarez de Toledo, caballero hijodalgo, vecino de Cuenca, doctor en ambos
Derechos por Alcalá, “hacendado labrador por su cuenta, ganadero fino
trashumante, alcalde de cuadrilla de Mesta”, méritos objetivos a los que se une
el de “hallarse con los conocimientos que le prestan el manejo y dirección de
su vasta cabaña, beneficio y despacho de sus lanas y el de su labranza, que son
los más análogos a la situación, intereses y felicidad de esta provincia,
agregándose los de su buena conducta, juicio y patriotismo”.
04-06-1808. Cuenca no declara la guerra a los franceses
Se ha
celebrado hoy una reunión cívica “muy
numerosa y concurrida” con la
intención de declarar la guerra a los franceses, pero la prudencia se ha
impuesto en el ánimo de los reunidos y finalmente nada se decidió.
11-06-1808. Las tropas de Moncey llegan a Cuenca
Un
grave conflicto ha estado a punto de enturbiar hoy la pacífica vida de los
ciudadanos de Cuenca, al producirse una confusión a la llegada de las tropas
francesas encabezadas por el mariscal Moncey, que se dirigen a Valencia con el
fin de sofocar la rebelión que allí se ha producido. El lucido ejército francés
está formado por una expedición de 9.000 hombres distribuidos entre la división
Musnier y la brigada Wathier de caballería, junto con 16 piezas de artillería.
![]() |
Adrien Jeannot de Moncey fue el primer general francés en ocupar Cuenca. Retrato de W. Barbier (Museo de Versalles) |
Hizo
alto el mariscal en el puente de San Antón, en tanto enviaba mensajeros a los
administradores de la ciudad pidiendo alojamiento; se lo concedió de buena gana
el conde de Cervera, don Pascual Álvarez de Toledo, en su palacio situado en la
fuente del Escardillo pero a los enviados no les pareció suficiente este
edificio por lo que acudieron al palacio episcopal, a ver si allí encontraban
mejor acomodo y el obispo Falcón ofreció unas salas (el salón llamado de San
Julián y las habitaciones contiguas) que tampoco parecieron suficientes para
alojar a tan encumbrado visitante, lo que al parecer provocó un comentario
despectivo del prelado, con tal inoportunidad que los franceses se
encolerizaron, marchándose mientras proferían toda suerte de amenazas.
Al
conocer lo sucedido, la reacción del mariscal Moncey fue la de amenazar con
bombardear la ciudad y ordenó de inmediato el emplazamiento de los cañones
desde las lomas de la Fuensanta y parece que tal cosa hubiera sucedido en
efecto, si el conde de Cervera no acudiese a toda prisa para reiterar el
ofrecimiento de su palacio y el de toda la ciudad como alojamiento de las
tropas. Se aplacó el iracundo general, que en efecto aceptó la hospitalidad del
conde y en adelante todo fueron cortesías y galanuras, incluyendo la
reconciliación con el obispo Falcón, al que se han ofrecido garantías en cuanto
al respeto a la religión y sus ministros.
15-06-1808. Interceptado un correo de Moncey
El marquesado de Moya ha sido el primero en
levantarse en armas contra los franceses, mediante la acción de varios
elementos capaces de organizar en torno a ellos grupos armados que están
causando serios daños a las tropas del general Bonaparte. Uno de estos grupos
ha podido interceptar hoy en Reíllo a un correo enviado por Moncey,
transmitiendo diversas instrucciones en su expedición hacia Valencia.
16-06-1808. Brillantísima procesión del Corpus
La
procesión del Corpus de este año por las calles de Cuenca se ha celebrado con
una brillantez excepcional nunca vista antes, ya que el ejército francés ha
cubierto la carrera y rendido honores a la magnífica custodia de Becerril.
17-06-1808. Los
franceses salen de Cuenca
El
mariscal Moncey al frente de sus tropas ha continuado hoy su ruta hacia
Valencia, dejando en el Hospital de Santiago algunos enfermos de la tropa,
encomendando a la ciudad el cuidado de los mismos y también un pequeño
destacamento militar, al mando del comandante La Vigne, como prueba simbólica
de la incorporación de Cuenca al nuevo gobierno francés.
20-06-1808. Enfrentamiento en el paso de Contreras
En su
camino hacia el Mediterráneo, el primer y más severo obstáculo lo encontraron
los franceses en los desfiladeros de la sierra de las Cabrillas, donde se
apostaron tropas enviadas desde Valencia al mando del mariscal de campo Pedro
Adorno. Tenían a su favor la encrespada naturaleza del terreno; en el puente de
Pajazo, donde confluye el paso de Contreras sobre el río Cabriel, se preparó la
emboscada que, en principio, consiguió detener el avance de los franceses,
atascados en las escabrosidades de la zona. Sin embargo, un incomprensible
error táctico estorbó esta operación, ya que inexplicablemente, el comandante
militar apostó el grueso de su fuerza en el puente más alejado y menos probable
y tan solo una pequeña fuerza en el paso más razonable, por lo que los
franceses se abrieron paso por el puente del desfiladero con relativa
facilidad, de manera que hoy ha terminado la resistencia y el ejército francés
tras cruzar el Cabriel pudo seguir su
avance hacia la capital levantina.
21-06-1808. Desafueros de una partida de moyanos
Cuando
apenas si hace tres días de la salida de las tropas del mariscal Moncey, hoy ha
entrado en Cuenca el capitán Antonio Malabia con una partida de 60 a 70
moyanos, “chusmas sin subordinación ni disciplina que, so color de exagerado
patriotismo, se entregaron a detestables excesos y comprometieron a Cuenca”,
encarcelando al corregidor Gundín y al intendente Baltasar Fernández, a quienes
consideraron alegremente sospechosos de connivencia con el invasor y los
llevaron, atados codo con codo, primero
a Moya y luego a Valencia, cuya Junta de Gobierno, deberá decidir lo que hacer.
Aparte este auténtico abuso de fuerza, “los moyanos saquearon las casas,
quemaron los muebles y atropellaron las personas de los franceses Ferau, Baile
y Pausa, avecindados desde muchos años en Cuenca” además de otras pillerías y
saqueos, incluido el robo de trescientos mil reales que se repartieron en el
atrio de San Pablo, marchándose luego hacia Moya llevándose prisioneros a los
soldados que Moncey había dejado en el hospital como enfermos, encomendando su
custodia a la ciudad.
24-06-1808. Llegan voluntarios valencianos
A las doce de la noche de hoy han
entrado en Cuenca valencianos del regimiento de la Fe, que se ofrecen a
defender la ciudad hasta la muerte, pero la realidad es que tan pronto tuvieron
noticia de un posible nuevo acercamiento de los franceses decidieron irse a
otro sitio a continuar su valiente campaña.
26-06-1808. Cuenca proclama al rey Fernando VII
La ciudad de Cuenca ha proclamado hoy solemnemente su fidelidad al rey Fernando VII.
El acto, como es habitual en el protocolo local, se celebró desde el balcón
principal del Ayuntamiento, hacia la Plaza Mayor, donde se concentraba el
pueblo deseoso de mostrar su afición al nuevo monarca. La proclamación la
efectuó el regidor decano, Santiago Antelo y Coronel.
28-06-188. Voluntarios de Teruel vienen a Cuenca
Cuando apenas si han pasado dos días de
la llegada y huida de los voluntarios valencianos que venían a defender la
ciudad de Cuenca, hoy han llegado 400 aragoneses del cordón de Teruel, al mando
del comandante Ambrosio Villalba, que también prometió solemnemente defender a
Cuenca. Y para ello no se le ha ocurrido mejor cosa que obstruir la cuesta de
Val de Uclés y sembrar con unos cuantos barrenos los riscos próximos, con la
intención de prenderlos cuando aparecieran los franceses. El problema ahora es encontrar
un voluntario que se atreva a encender la mecha, aventura por la que se ofrece
una onza de oro; pero no parece haber valiente, ni aragonés ni castellano, que
asuma ejercitar semejante disparate.
01-07-1808. Caulaincourt avanza sobre Cuenca
Una pandilla de insensatos jovenzuelos
ha tenido la nefasta idea de atacar a una pequeña expedición francesa de
intendencia a la que custodiaba una escasa fuerza, que fue hecha prisionera y
trasladada triunfalmente al interior de la ciudad de Cuenca. El incidente ha
servido para atraer la atención del general Auguste Caulaincourt (inicialmente
acuartelado en Tarancón) quien marchaba al frente de una expedición camino de
Valencia y que, con esta alteración, pensó en la conveniencia de entrar primero
en Cuenca, hacia donde se dirige con una dotación bien granada del ejército
francés. Ante el peligro inminente que se cierne sobre la ciudad, el turolense
Villalba ha invitado a las autoridades a retirarse a refugios seguros en la
Serranía cosa que ha hecho él mismo con
sus guerrilleros abandonando precipitadamente la ciudad que dijo venir a
defender. También el obispo Falcón ha seguido este ejemplo, marchando a
refugiarse al convento de San Pantaleón, en Ribatajadilla.
02-07-1808. Las tropas de Caulaincourt llegan a Cuenca
El
general Caulaincourt se ha plantado ante las
murallas ya desmochadas de Cuenca a las cuatro de la tarde de este día, al
frente del V Regimiento de Infantería de la División Gobert y dos regimientos
de caballería; enfrente había unos cuatro mil paisanos dispuestos a defender la
ciudad con poco más que sus manos y unas armas tan antiguas como ineficaces.
De acuerdo con las leyes de la guerra,
el general francés organizó la caballería rodeando la parte baja de las
murallas mientras avanzaba la infantería y la artillería lanzaba sus primeras
oleadas de fuego sobre el interior del recinto urbano. De inmediato, ordenó un
ataque sin cuartel que, según estimaciones, produjo más de 800 bajas en los
defensores; un grupo de sacerdotes intentó pedir una tregua, recibiendo como
respuesta una fortísima andanada de disparos que los disgregó, provocando de
paso la huida generalizada de la población civil hacia las montañas.
02-07-1808. Las tropas de Caulaincourt llegan a Cuenca
El
general Caulaincourt se ha plantado ante las
murallas ya desmochadas de Cuenca a las cuatro de la tarde de este día, al
frente del V Regimiento de Infantería de la División Gobert y dos regimientos
de caballería; enfrente había unos cuatro mil paisanos dispuestos a defender la
ciudad con poco más que sus manos y unas armas tan antiguas como ineficaces.
De acuerdo con las leyes de la guerra,
el general francés organizó la caballería rodeando la parte baja de las
murallas mientras avanzaba la infantería y la artillería lanzaba sus primeras
oleadas de fuego sobre el interior del recinto urbano. De inmediato, ordenó un
ataque sin cuartel que, según estimaciones, produjo más de 800 bajas en los
defensores; un grupo de sacerdotes intentó pedir una tregua, recibiendo como
respuesta una fortísima andanada de disparos que los disgregó, provocando de
paso la huida generalizada de la población civil hacia las montañas.
03-07-1808. Los franceses entran en Cuenca
Las tropas francesas invasoras han
entrado hoy en Cuenca, a sangre y fuego, dando lugar a una horrorosa
demostración de furia contra la desamparada ciudad. Algunos regidores y
miembros del cabildo eclesiástico, saliendo con bandera blanca, quisieron implorar
la merced del enemigo; mas resuelto éste al pillaje, sin atender a la señal de
paz, los forzó a huir, recibiéndolos a cañonazos. Espantados, casi todos los
vecinos emprendieron veloz huida quedando solamente los ancianos y enfermos y
cinco comunidades religiosas, pero los franceses no perdonaron casa ni templo
que no allanasen y profanasen. No hubo mujer, por enferma o decrépita, que se
librase de su brutal furor. Varios ciudadanos fueron asesinados por soldados
ebrios de violencia mientras otros se dedicaban al saqueo del que solo parece
pudieron librarse las dos comunidades religiosas que no habían escapado, las
angélicas y las bernardas, que además se hicieron cargo de los niños expósitos
abandonados en la huida de la población. Personas indefensas, generalmente
ancianas, fueron asesinadas por capricho y sus viviendas asaltadas.
04-07-1808. Destrucción de la custodia de Becerril
Hoy se
ha producido en Cuenca un saqueo general, que Caulaincourt quiso controlar
mandando cerrar la catedral para reservar las joyas del templo para la
oficialidad, mientras negociaba con el cabildo percibir un cuantioso rescate en
dinero, a cambio de mantener incólume las joyas. La más apetecida era,
naturalmente, la famosa custodia labrada por Francisco Becerril en el siglo
XVI; el ciudadano José Gabriel Yuste llevó a cabo la negociación con
Caulaincourt, que inicialmente pidió un millón de reales, mensaje que Yuste
trasmitió al cuerpo de canónigos, refugiado en Buenache de la Sierra, que
comisionaron a uno de sus miembros, Oñate, para negociar directamente con el
general, consiguiendo rebajar la exigencia monetaria a la mitad. Con esa
perspectiva, el canónigo marchó a recoger el dinero, mientras en la ciudad
aumentaba el nivel del pillaje y el desorden al que ya se habían entregado
completamente los soldados franceses. Viendo la situación apurada, un grupo de
servidores de la catedral intentó proteger la custodia de Becerril, ocultándola
al pie del altar de Santa Bárbara, pero no cabía en el hueco elegido ni había
tiempo para desmontarla, por lo que pensaron cortar la piedra, pero la llegada
de una partida francesa interrumpió la operación. Unos soldados de Caulaincourt
forzaron las puertas de la catedral y vista la custodia la hicieron trizas con
hachas y destrales, lo que provocó la
ira del general que acudió de inmediato y al comprobar cómo se evaporaba la
riqueza que pensaba obtener, con su propia espada atravesó a varios soldados,
de los que dos murieron en el acto. Pese a ello, se llevó la destrozada
custodia además de otras piezas valiosas y joyas. Ironías del destino: apenas
unos días antes, un mariscal del imperio, Moncey, le había rendido honores
excepcionales el día del Corpus y ahora otro general la destruía y robaba.
![]() |
| San Cristóbal, una de las piezas de la custodia de Becerril. Los fragmentos fueron adquiridos por el Museo Victoria and Albert, de Londres, en 1864. |
05-07-1808. Llegan tropas francesas de refuerzo
Hoy ha
llegado a Requena el general Le Frère, con tropas de refuerzo en apoyo de la
expedición de Moncey sobre Valencia, pero al saber que hay tropas españolas
apostadas en Las Cabrillas, no ha querido aventurarse, regresando hacia la
provincia de Cuenca, a la que entró por el puente de Vadocañas para llegar a
Iniesta, donde ha recibido carta de Moncey explicándole la operación de
distracción que estaba llevando a cabo. En Iniesta ha sido posible conseguir un
importante aprovisionamiento para las tropas.
12-07-1808.
Los franceses, en Motilla del Palancar
En su marcha
desde Cuenca a Valencia, a donde se dirige para sofocar la rebelión de esta
ciudad, el mariscal Moncey ha llegado a Motilla del Palancar al frente de sus
tropas. Recibió la visita del cura párroco, al que interrogó sobre las
circunstancias del camino que lleva a Albacete, su situación, ríos que es
preciso atravesar, si hay puentes o barcas. También preguntó un general de
división si se sabía con certeza si las tropas desertadas hace poco de las
francesas se habían dirigido a Albacete. Estas noticias han sido comunicadas
rápidamente por la Junta Patriótica de La Roda a la de Albacete, donde han
despertado las sospechas de que el caudillo francés tiene el propósito de
dirigirse hacia allí.
13-07-1808. Capturado un espía francés
Mientras
que la tranquilidad por ahora se extiende por toda la provincia de Cuenca, solo
la comarca de Moya participa activamente en operaciones de poca monta contra
los franceses, contando para ello con un territorio naturalmente abrupto y con
la cercanía de Aragón, donde es muy determinante la oposición al invasor. En el
contexto de estas operaciones, se ha sabido que hoy una partida moyana
consiguió capturar cerca de Las Zomas al espía José Garrote, vecino de Cuenca,
portador de tres cartas enviadas por Caulaincourt a su colega Le Frère.
23-07-1808. Problemas en el Colegio de Infantes de Coro
En la
reunión celebrada hoy en el seno del Colegio de Infantes de Coro, el protector
del centro, señor Balenciaga, “manifestó la necesidad que los infantes de coro
están padeciendo por no haber dejado en el colegio las tropas francesas víveres
algunos de los que había acopiados para su manutención” por lo que no quedaba
nada para el servicio cotidiano de los alumnos, asunto que resuelve el
patronato recurriendo a los fondos del Arca de la Limosna de donde se podrá
obtener dinero para buscar nuevos alimentos.
29-07-1808. El tribunal justifica las huidas
El Tribunal de la Inquisición de Cuenca
hace público hoy un informe sobre los agravios sufridos durante la invasión de
las tropas francesas al mando del general Caulaincourt porque “creemos es nuestra obligación no dilatar
más manifestar que este Tribunal ha sufrido mucho en dicho saqueo, por el
destrozo de puertas y cerraduras, que todas las violentaron y franquearon,
hasta las del Secreto, y cuya reposición costará muchos reales cuando se
verifique y que por ahora hemos suspendido, contentándonos por ahora con la
composición de los necesarios e indispensables para la seguridad del Tribunal y
principales oficinas en atención a los cortísimos fondos de este real fisco”. Los
inquisidores, sin embargo, reconocen que los daños han sido pocos, entre otras
cosas porque no había mucho que saquear y también porque, previsores, las
alhajas y bienes “se han conservado
porque con anticipación, recelosos de lo que podía ocurrir, se colocó en un
cuarto excusado que se tapió y ha habido la fortuna de que no diesen con él”. Tampoco
se perdieron papeles, aunque fueron desparramados por el recinto y mezclados
unos con otros. En cuanto a las personas responsables del Santo Oficio, el
redactor del mensaje procura ser habilidoso para disculpar el hecho de que
todos salieron huyendo, eso sí, una vez vieron que hacían lo mismo el obispo,
el corregidor, los canónigos y demás personas de carácter, junto con casi todo
el pueblo, asegurando su disposición para volver a sus funciones “inmediatamente que contemplemos no haber
peligro en hacerlo”.
01-08-1808. Problemas de competencias en el Ayuntamiento
Durante el periodo de interinidad
municipal ha hecho las veces de corregidor, a efectos judiciales el licenciado
José Julián Mayordomo, abogado de los Reales Consejos, elegido para desempeñar
esta función por un grupo de vecinos el día 3 de julio. El primer problema con que se enfrenta el
Ayuntamiento al llevar a cabo su reconstitución es, precisamente, el que
origina Mayordomo al intentar seguir en el puesto, a pesar de que han vuelto
los regidores titulares. Se le pide rigurosamente que cese de manera voluntaria
pero, sin duda, el apego al sillón es más fuerte que la razón y se resiste a
abandonar las funciones que viene ocupando, por lo que los regidores deciden
pedir la intervención de la autoridad militar.
03-08-1808. Los militares toman una decisión
Ante la
intransigencia del corregidor interino, José Julián Mayordomo, reacio a abandonar
su puesto, los regidores de Cuenca acuden al general jefe de las tropas
valencianas, Felipe de Saint Marcq y al conde de Mompó, vocal de la Suprema
Junta de Gobierno de Valencia y coronel del Regimiento Provincial de Cuenca,
que se encuentra en la ciudad al frente de sus tropas. Es éste quien contesta
de inmediato, ordenando que hoy mismo se haga cargo del gobierno municipal el
regidor más antiguo, hasta que regrese a la ciudad el corregidor titular.
Igualmente se dispone que el Ayuntamiento de comienzo a sus reuniones
ordinarias, con sujeción a las disposiciones emanadas desde la Junta de
Gobierno, presidida como antes por el obispo de la diócesis, Ramón Falcón, con plena
autoridad sobre toda la provincia.
08-08-1808. Vuelve a reunirse el Ayuntamiento de Cuenca
El Ayuntamiento de Cuenca ha vuelto a
ser convocado hoy tras una interrupción de actividades que se prolonga desde el
27 de mayo, fecha de la última sesión corporativa, antes de la huida
generalizada de la población. Preside la sesión Ignacio Rodríguez de Fonseca,
“regidor perpetuo más antiguo que reside en ella”, fórmula con la que queda de relieve la ausencia del corregidor y,
también, la de otros regidores que hubieran podido esgrimir el título de
antigüedad.
09-08-1808. Se constituye la Junta Provincial de
Gobierno
Ha quedado constituida en
Cuenca, a semejanza de lo que está ocurriendo en todo el país, la Junta Suprema
de Gobierno provincial integrada por el obispo, Ramón Falcón y Salcedo; el
corregidor, Ramón Gundín de Figueroa; el intendente, Baltasar Fernández; el
canónigo, Juan Antonio Rodrigálvarez y los propietarios Ignacio Rodríguez de
Fonseca, Santiago Antelo y Coronel, Francisco Manuel de Parada y Sandoval,
Bernabé Grande, Pascual de Lope y los secretarios Francisco Escobar y Tomás
Manuel de Vela. Todos ellos son nombres procedentes del Antiguo Régimen
dispuestos a defender los viejos principios de Dios, Patria y Rey.
10-08-1808. Comienza a formarse un Escuadrón de Lanceros
Ha comenzado a formarse
una fuerza militar encargada de proteger a la ciudad y sus habitantes, con la
denominación de Escuadrón de Lanceros número 1 de Cuenca. A su frente ha sido designado
el comandante Vicente Plachón, con el grado de teniente coronel, auxiliado por
los capitanes José Salcedo y Joaquín Muñoz de Baena; los tenientes Juan González
y Luis González; los alféreces Ramón Arévalo y Miguel Almagro y los sargentos
primeros Juan Ordóñez y Alejandro Hernández, todos con antigüedades reconocidas
entre el 27 de julio y el 1 de agosto.
13-08-1808. Cuenca recupera sus fiestas tradicionales
En la sesión municipal celebrada hoy ya
está de regreso el corregidor titular, Ramón Gundín, quien preside el acto en
el que se acuerda que mañana se celebre la función y misa votada a Santa Ana en
la Santa Iglesia Catedral, que no se hizo en su día con motivo de las
ocurrencias notorias. También se
acuerda, en la misma sesión que se haga la función y procesión de San Roque en
su día, en la forma acostumbrada para lo que se den los avisos y partes
correspondientes para que se ejecute con la mayor solemnidad.
16-08-1808. Manifiesto a la ciudad de Cuenca
Como una de
sus primeras decisiones tras haber quedado instaurada, la Junta Provincial de
Gobierno ha acordado dirigir con fecha de hoy un Manifiesto a la población de
Cuenca, en el que se ofrece un resumen de todo lo sucedido desde la primera
invasión de tropas francesas, así como se ofrecen indicaciones sobre la actitud
a seguir por la propia Junta.
16-08-1808. Gundín y Fernández, totalmente
inocentes.
La
Junta Suprema del reino de Valencia se ha pronunciado hoy sobre los dos
políticos conquenses apresados por la partida moyana, el corregidor Gundín y el
intendente Fernández *y no ha tenido duda alguna en calificar de “increíble
exceso” la actuación de la partida moyana en Cuenca:
“La
Junta Suprema de Gobierno del presente Reino, que ha examinado con la mayor
atención y cuidado la causa formada contra don Baltasar Fernández, intendente
de esa provincia y don Ramón Gundín, corregidor de esa ciudad, sobre el delito
de infidencia que se les ha atribuido, no ha hallado en ella méritos para dudar
de su conducta y fidelidad, y en su vista, por unánime acuerdo de todos los
vocales, los ha absuelto de todo cargo; los ha puesto en libertad dejándolos
con el goce de sus respectivos destinos según corresponde, debiendo pasar estos
interesados a su ciudad a verificarlo.
Ha resuelto la misma Junta Suprema que VV.SS.
les presten todos los auxilios conducentes así a la seguridad de sus personas
como al libre y expedito uso de las facultades anexas a sus empleos, sin que se
les ponga estorbo ni embarazo alguno en ellas”.
17-08-1808. Pérdida de
documentos municipales
El Ayuntamiento de Cuenca se encuentra
con un serio problema porque cuando regresó a la ciudad el regidor secretario,
Francisco Escobar “halló su casa como la de los demás vecinos quebrantada y
saqueada”, la escribanía rota y los papeles por el suelo, con el agravante de
que cuando fue a arreglarlos, advirtió que faltaba el libro de acuerdos del
Ayuntamiento y otros papeles municipales. La corporación queda seriamente
preocupada por esta pérdida y acuerda hacer cuantas diligencias fueran posibles
para intentar recuperar los documentos.
19-08-1808. Informe sobre los
desmanes de los franceses
El alcalde mayor de Cuenca ha enviado
hoy un informe al gobierno nacional provisional, explicando lo sucedido tanto
en la entrada de Moncey, para la que tiene palabras de amable consideración,
como la más terrible de Caulaincourt, sobre la que dice que “dióse a saco la ciudad aquella noche,
siendo la más horrible porque la obscuridad hacía más espantoso el estrépito y
quebrantamientos de puertas, violencia de casas, conventos, casas de piedad y
templos, robaron todas las alhajas, custodias, con la magnífica de la catedral.
Se llevaron los vasos sagrados, dejando en el suelo las formas consagradas,
destrozaron las imágenes y ornamentos, mataron a personas, violentaron a las
mujeres solteras y a las casas en presencia de sus maridos y aún las religiosas
no quedaron libres y fueron insultadas torpemente. Muchos vecinos han quedado
enteramente arruinados y sube a millones los que estos monstruos de iniquidad
han robado, violando todos los derechos que no desconocen y han respetado las
naciones más bárbaras”.
En cuanto a los daños sufridos por la
catedral, se contabilizaron una docena de lámparas, un número indeterminado de
cálices, candelabros, etc., formando un botín considerable.
18-08-1808. Cuenca celebra la victoria de Bailén
Después de las primeras calamidades de
las invasiones de tropas francesas ha llegado una buena noticia como la victoria del general Castaños en Bailén,
grata ocasión que ha servido para animar a la Suprema Junta de Gobierno
provincial a organizar un Te Deum en la catedral, que se celebrará el día 21 de
agosto, disponiendo también “que la noche anterior al sábado se pongan por los
vecinos luminarias por tan justo motivo, anunciándose así al pueblo por medio
de pregón”. El Ayuntamiento asumió el encargo en la sesión municipal celebrada
hoy, acordando publicar un bando “mandando a todos los vecinos pongan
luminarias en sus respectivas casas dicha noche del sábado desde el primer
toque del reloj de Mangana hasta las diez; demostrando cada uno las alegrías
que les cabe con este plausible motivo y esforzando sus facultades cuanto su
celo les inspire en amor a nuestro Soberano”, disponiendo que “se den los
avisos correspondientes al relojero para los toques y repiques de Mangana, a
los priostes de los gremios para la concurrencia a la función con sus pendones
y cera y se de cédula para que la Ciudad congregada en sus Salas asista desde
ellas formada a la S.I. Catedral el domingo después de las horas del Coro”.
22-08-1808. Acción contra los franceses de Cuenca
La
Junta Provincial de Gobierno ha decretado el secuestro de los bienes
pertenecientes a ciudadanos franceses que residen en Cuenca.
24-08-1808. La Junta pide ayudas para la guerra
Un nuevo documento ha
emitido hoy la Junta Provincial de Gobierno orientado a canalizar ayudas y
aportaciones para mantener las necesidades derivadas de una situación
ciertamente precaria. Tras hacer el necesario panegírico sobre la fidelidad y
hombría de los conquenses, siempre dispuestos a defender con su vida el honor
de la patria y el trono del bienamado Fernando, la Junta entra en materia y
dice;
“Españoles
de nuestra provincia: está muy segura vuestra Junta de Gobierno que no cedéis a
ninguno de los que blasonan dignamente del nombre español en generosidad y
largueza. Contribuiréis, como os lo pedimos, a defender la Patria, el rey y la
religión, contribuyendo al socorro de nuestros ejércitos con donativos
voluntarios que hacen forzosos e indispensables la santa moral, el Evangelio,
el deseo natural de la propia conservación, la humana sensibilidad y la
gratitud. Así concurriréis a vengar la sangre de nuestros hermanos, derramadas
por la canalla esclava del monstruo más cruel, la profanación de nuestros
templos, el saqueo y destrucción de tantos pueblos y especialmente de nuestra
provincia y capital, y las injurias a nuestro rey. Miraréis con odio y
arrojaréis como indigno de vuestras asambleas el avaro insensible e irreligioso
que, abrazando las máximas brutales del enemigo de los hombres, obliga cuanto
es de su parte al soldado a robar y matar para haberse de mantener. Os
gloriaréis en el Señor con vuestros dignos conciudadanos en las más numerosas
de vuestras concurrencias y podréis congratularos con ellos de haber salvado a
la Patria, al rey y a la religión. Nosotros –diréis- no fuimos a la pelea, pero
con nuestros donativos mantuvimos el esfuerzo de aquellos brazos que humillaron
la arrogancia del ejército “irresistible” y la firmeza de aquellos pies que
reventaron la hinchazón del vil gusano, a quien la adulación blasfema apellidó
“omnipotente”.
03-09-1808.
Habrá fiesta de la Visitación de la Virgen
Una vez que parece alejada
la sombra de la última y terrible invasión, vueltos a la ciudad los huidos,
Cuenca desea entrar en una tranquila continuidad de costumbres, recuperando
incluso las que no habían podido celebrarse en su momento, y por eso hoy
estudia el Ayuntamiento que la fiesta de la Visitación de la Virgen que se
celebra en la ermita de San Antón dedicada “a su Patrona, la Virgen de la Luz,
vulgo del Puente, no pudo ejecutarla en el día propio dos de julio de este año
por haber sido en el que fue la ciudad desamparada, huyendo del furor de las
tropas francesas que estaban en su inmediación, como que entraron en el
siguiente día tres”, por lo que se toma el acuerdo de celebrar la fiesta el 8
de este mes de septiembre, día de la Natividad.
11-09-1808. El Ayuntamiento se queja del
cabildo
En la sesión celebrada hoy
por el Ayuntamiento de Cuenca se ha acordado participar en la ceremonia
organizada por el cabildo catedralicio para el domingo siguiente, día 18, una
procesión, misa y sermón con el Santísimo descubierto, en desagravio por los ultrajes
cometidos contra la religión por los franceses. En el acuerdo municipal consta
que se acepta la invitación sin excusar la descortesía del cabildo “por faltar
la ceremonia de haber venido comisarios a la Ciudad pues que hay tiempo para
ello”, lo que significa la ausencia de la invitación personal tal y como está
establecido en el protocolo entre las dos instituciones. Por ello se acuerda
también pasar oficio al cabildo en el sentido de “advertir quebrantada la
concordia en el modo de hacerse los convites y embajadas del cabildo a esta
Ciudad” por haber faltado el ceremonioso intercambio de visitas.
20-09-1808. Necesidad de preparar el cuartel
Una Cédula Real ordena al
Ayuntamiento de Cuenca proporcionar alojamiento a la tropa que se está formando
en la provincia (dos batallones de Infantería de línea) y hacer acopio de camas
suficientes, contando con las que ya pudieran existir en el Cuartel de
Milicias, porque en un plazo de ocho días sería necesario disponer de al menos
200 camas, número que debería ser incrementado sucesivamente hasta llegar a las
1.600. La demanda sobresalta al Ayuntamiento, porque en el cuartel se ha
extraviado la mayor parte del material a consecuencia del saqueo francés y las
arcas municipales están exhaustas, sin caudales en efectivo ni medios para
subvenir a nuevos gastos, porque incluso están sin pagar los suministros hechos
anteriormente. Además, el Ayuntamiento considera que no se pueden imponer más
arbitrios o impuestos al vecindario, teniendo en cuenta los sucesivos recargos
que se han hecho, de manera que se acuerda pasar la pelota al Intendente de
Rentas para que éste proporcione los fondos que se necesitan.
22-09-1808. Medios para financiar a la
tropa
El Intendente de Rentas acepta el
cargo de equipar el cuartel, calculando en 36.000 reales el coste de las 200
camas, incluyendo medio real por día y plaza para los suministros de
mantenimiento.
26-09-1808. Autorización para una
Escuela de Dibujo
En
la reunión municipal de hoy se da la grata nueva de haber aparecido el libro de
actas, que se encontraba en poder de un religioso carmelita. Y también se lee
un comunicado de la Junta Superior Provincial, que sabe que “la Ciudad está
resentida” porque no se le comunicó debidamente y con todos los honores los
actos que se organizaron para llevar a cabo la proclamación del Rey. Hay
excusas formales por estos defectillos, junto con la garantía “de que la Junta
la ha tenido y tendrá siempre la mayor consideración, deseando guardar la mejor
armonía con un Cuerpo tan respetable”
Además, como símbolo de
que un cierto aire de normalidad parece estar volviendo a la ciudad, en esta
misma reunión se vio la propuesta de Tomás de Medina de abrir una escuela de
dibujo, en la que quienes quisieran asistir contribuirían mensualmente con la
cuota acordada con el maestro para cubrir sus gastos “constituyéndose la ciudad
protectora de este establecimiento” para ir en su auxilio cuando pudiera
necesitarlo, apoyo que el Ayuntamiento aceptó proporcionar, junto con la
autorización de apertura del novedoso centro educativo.
27-09-1808. Rumores sobre una
convocatoria a Cortes
La corporación municipal
habla hoy en su reunión de una posible convocatoria a Cortes Generales. El
Ayuntamiento reconoce no tener ninguna noticia directa, pero sí se sabe que la
Junta Superior Provincial ha nombrado como sus representantes al Conde de Montijo
y al canónigo Juan Antonio Rodrigálvarez, sin saber con qué competencias, por
lo que se acuerda escribir a la Junta para saber qué hay de cierto en esta
noticia y qué papel puede corresponder al municipio en esta coyuntura, teniendo
en cuenta que se trata de una ciudad con voto en Cortes.
08-10-1808. El Ayuntamiento vuelve a
disgustarse con el cabildo
Por
acuerdo municipal de hoy se ha trasladado al cabildo de la catedral el disgusto
del Ayuntamiento de Cuenca por no haber sido formalmente invitado al último
acto organizado en la catedral, con el siguiente texto:
“Este
Ayuntamiento no ha podido menos de reparar que de poco tiempo a esta parte y en
los últimos convites o embajadas que se le han hecho a nombre y por acuerdo de
V.S.I. para su asistencia a las funciones que en virtud de órdenes superiores y
por motivos extraordinarios se han celebrado en su Santa Iglesia Catedral, los
señores comisarios diputados para ello por V.S.I. sin concurrir urgencia o
perentoriedad de tiempo, que pueda excusarlos, se han desviado de la práctica y
formalidades siempre observadas y expresamente convenidas por concordia entre
el Cabildo y Ayuntamiento, como correspondientes al decoro de ambos Cuerpos,
contentándose con hacerlos al señor Corregidor para que éste los pase a noticia
del Ayuntamiento, como su Presidente.
La
Ciudad, en medio de este conocimiento los ha correspondido cual podía esperarse
a la mejor prudencia, asistiendo puntualmente a dichas funciones, ya por
respeto a ellas mismas y a sus grandes motivos, ya porque la Ciudad lo haya
ejecutado así en otras ocasiones y ya también por no llamar la expectación
pública ni comprometer el concepto de uno y otro Cuerpo; más excitado el
Ayuntamiento al mismo tiempo al justo deseo de conservar con V.S.I. la más
íntima unión y armonía y de precaver oportunamente cuanto en lo sucesivo pueda
servir de ocasión a suspenderla, o interrumpirla, acordó en el que celebró en
20 de septiembre último se haga presente por oficio a V.S.I. la contravención
observada de la concordia y la reclamación amistosa de su puntual y religiosa
práctica por uno y otro Cabildo desde la primera ocasión que ocurra, evitando
recíprocamente toda novedad y motivo de justa queja en ello".
10-10-1808. Habrá fiesta en honor de la
Junta Suprema
En la sesión municipal de
hoy del Ayuntamiento de Cuenca se acordó
hacer fiesta cívica para celebrar la implantación de la Suprema Junta Central
de Gobierno e inmediatamente pasaron los regidores Santiago Antelo e Ignacio
Romero a visitar al cabildo para invitarlo “con
las formalidades acostumbradas”, con lo que se da por cancelado el conflicto
planteado entre ambos organismos días atrás.
12-10-1808. El cabildo devuelve la
visita al Ayuntamiento
De
manera igualmente solemne, hoy se ha producido la devolución de visita que
hacen los canónigos Guillermo Hualde y Cristóbal Amat y Socolí, chantre y
maestrescuela de la Catedral, para invitar a la corporación municipal a las
rogativas previstas “para implorar a Dios la pronta restauración en su trono de
nuestro amado Rey, el Sr. Don Fernando VII, el acierto en las determinaciones
de la Junta y la felicidad de nuestras armas”. De acuerdo con estas
previsiones, el domingo día 16 se celebrará misa solemne, seguida de misa
ordinaria los otros ocho días siguientes.
15-10-1808. Se piden voluntarios para ir a la guerra
La
Junta Provincial de Gobierno ha preparado una entusiasta alocución dirigida a
los jóvenes para que se alisten de manera voluntaria y generosa, para lo cual
se ha formado un regimiento de Infantería y un escuadrón de Caballería, ambos
llamados de Cuenca, que actuarán de manera muy activa en las inmediaciones de
la ciudad para protegerla de las invasiones francesas.
20-10-1808. Reclama una deuda por obras en Carretería
Se conoce un memorial
presentado por José Martínez de Rozas, en el que se afirma que hubo falta de
previsión en la ciudad por confiar en las tropas aragonesas y valencianas “que
vinieron a esta ciudad y se huyeron de ella en los momentos más críticos
precipitadamente”. Pero su objetivo fundamental es otro: en 1804, ocupando el
cargo de procurador síndico y personero de la ciudad “oprimida extremadamente
de la hambre, de las epidemias y de una
general indigencia, como toda la provincia”, financió por su cuenta la obra
de Carretería, que le costó 42.000 reales, cantidad que le deberían reintegrar
con el producto de una posterior corta de pinos. Como todavía no se ha hecho el
remate de esta corta, ofrece a beneficio de la ciudad y para gastos de la
guerra la tercera parte de la deuda, siempre que se le abone el resto. El
Ayuntamiento acuerda enviar la propuesta a dictamen del Consejo de Castilla
[Actas 1808, fol. 175 y vto].
22-10-1808. No hay dinero para pagar a dos médicos
Dos médicos que trabajaron
para atender a los enfermos franceses en el hospital de Santiago piden que se
les pague los honorarios correspondientes. La respuesta municipal en sesión de
hoy es que el Ayuntamiento no tiene dinero para ese gasto.
29-10-1808. Concedido el Juego de Bolos
en el Castillo
María
Cardo, pide licencia para seguir a cargo del Juego de Bolos que había instalado
su marido Marcos Saiz, en el barrio del Castillo, petición que el Ayuntamiento
atiende favorablemente.
08-11-1808. Sustitución del síndico
personero
Se ha
informado al Concejo municipal de Cuenca que está enfermo el síndico personero,
por lo que se llama al sustituto, Toribio Lázaro, para que ocupe su lugar,
tomándosele el debido juramento “de
guardar secreto de cuanto se tratase en el Ayuntamiento y de defender que
Nuestra Señora la Virgen María fue concebida sin mancha de pecado original”, de
acuerdo con la fórmula tradicional vigente en las tomas de posesión en el seno
del municipio conquense.
15-11-1808. Venta de galletas francesas
para financiar obras
El consistorio municipal
vuelve a ocuparse de cuestiones de mera supervivencia ciudadana, como el
informe sobre la devastación del monte público La Dehesilla de Cuenca y El
Zarzal, pedido por la Junta Superior Provincial o el acuerdo de continuar
haciendo obras en la fuente del barrio de San Martín. En el mismo sentido hay
que interpretar la propuesta del regidor Fonseca de utilizar varios cajones de
galleta que fueron aprehendidos a los franceses y que se encuentran depositados
en el Cuartel de Milicias, para venderlos y aplicar su beneficio a reparar los
daños producidos por los invasores en puertas y ventanas del edificio.
07-12-1808. Tropas españolas buscan refugio
en Cuenca
Desde
hace varios días, una desorganizada tropa española se viene concentrando en
Cuenca de manera anárquica y no sin incidentes, como el que hoy ha sucedido en
el cuartel general situado en Belinchón, donde se ha producido la rebeldía del
teniente coronel de artillería José Santiago que decidió por su cuenta no ir a
Cuenca sino volver a Madrid para pelear con los franceses y siendo
desautorizado por el general de la división, el conde de Villariezo, no solo
desobedeció sino que entró en disputa con otras tropas que sí pretendían
acercarse hasta Cuenca.
Según noticias fidedignas que han
llegado a Cuenca, Napoleón Bonaparte ha entrado triunfalmente en Madrid, para asumir
personalmente la dirección de las operaciones militares a realizar en España. Para
ello, entre otras medidas, envió hacia Tarancón al mariscal Bessières y al
mariscal Victor hacia Aranjuez y Toledo, cuya presencia fue suficiente para
ayudar a la dispersión desordenada de las tropas españolas. Mejor suerte tuvo el Ejército del Centro,
formado por unos ocho mil hombres “casi desnudos” cuyos jefes, inicialmente, tuvieron la intención de ir en
ayuda de Madrid pero pronto se vieron obligados a cambiar de idea, sabedores de
la fortaleza del ejército francés ya asentado en la capital. El 2 de diciembre
entraron en Guadalajara y el 6 en Villarejo de Salvanés, cruzaron el Tajo por
las barcas de Fuentidueña y Estremera para “abrigándose de las sierras de
Cuenca, sentar sus reales en aquella ciudad, paraje acomodado para repararse de
tantas fatigas y penalidades” con lo que se libraron las reliquias del ejército
del Centro de ser del todo aniquiladas en Aranjuez por el mariscal Victor y en
Guadalajara por la numerosísima caballería de Bessières.
10-12-1808.
El Ejército del Centro, concentrado en Cuenca
Hoy
ha entrado en Cuenca la mayor parte del ejército del Centro, aunque más remisa
estuvo, y llegó en desorden, la segunda división, al mando del general
Grimarest, que fue atacada en Santa Cruz de la Zarza en la noche del 8 y
ahuyentada por el general Mont-Brun lo que provocó que el terror y la
indisciplina fueran tales, que casi sin resistencia corrió dicha división
precipitadamente y a la primera embestida, camino de Cuenca.
Esta
asombrosa concentración militar está produciendo considerables daños en una
ciudad que carece de elementos suficientes para garantizar un alojamiento de
tales proporciones. Con una retirada casi a la carrera por un país estéril y en
una estación cruda los soldados llegaban desnudos, hambrientos y cansados, y la
aglomeración de unos 36.000 hombres en esta ciudad y pueblecitos inmediatos,
produjo una epidemia que hace de ochenta a cien cadáveres al día que son
arrojados en depósitos de cal viva en grandes zanjas, detrás de la Casa de
Beneficencia, en San Antón, San Jorge y a la orilla del Júcar.
14-12-1808. El duque del
Infantado, en Cuenca
Hoy ha
llegado a Cuenca el general jefe del Ejército del Centro, duque del Infantado,
con su estado mayor. Entre las agrupaciones militares que estos días llegaron a
Cuenca se encuentra también la que tiene a su frente al conde de la Conquista.
Las intenciones de los mandos militares es agrupar todas las fuerzas que sean
posibles para desde aquí emprender una acción rápida que permita recuperar
posiciones en las cercanías de Madrid.
16-12-1808. Nuevas tropas acuarteladas
en Cuenca
La
tropa refugiada en Cuenca ha visto con asombro, cómo hoy aparecía otro grupo
procedente de una división, la del general Cartaojal, que se daba por perdida
al quedar separada del grupo principal del ejército en retirada. Sin embargo,
pese a quedar aislados y en penosas condiciones, habían emprendido el camino
por rutas separadas de la principal, a través de trochas y breñas, sin que
faltara alguna escaramuza con los franceses y se presentaron finalmente ante
las murallas protectoras de Cuenca. Según el relato difundido por espacio de
veinte días, acampando y marchando a dos y tres leguas del ejército francés,
cruzando empinados montes y erizadas breñas, descalzos y casi desnudos en
estación cruda, apenas con alimento, desprovistos de todo consuelo, consiguieron,
venciendo obstáculos para otros insuperables, llegar a Cuenca conformes y aún
contentos de presentarse, no solo salvos sino con el trofeo de algunos
prisioneros franceses.
19-12-1808. Fallece el conde de Toreno
La
administración municipal conquense ha registrado una baja importante, la de
José Marcelino Queipo de Llano y Bernardo de Quirós, conde de Toreno, regidor
perpetuo de Cuenca, que ha fallecido hoy.
Nacido en Cangas del Narcea (Asturias), en 1757, fue un hombre culto e ilustrado, además de político liberal de profundas convicciones. Militar, alcanzó el grado de mariscal de campo a la vez que el puesto de académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Fue el primero en alzar la voz en la Junta del Principado de Asturias al producirse la invasión de tropas napoleónicas, incorporándose de inmediato al ejército nacional.
24-12-1808. El general Venegas se dirige
hacia Uclés
El
general Venegas, que tenía sus tropas acampadas en las cercanías de Jábaga, se
puso en marcha el día 19 para llegar a Uclés, desde donde determinó atacar en
la noche del 24 al 25 de diciembre a los franceses de Tarancón. El número de
éstos se reducía a 800 dragones. Distribuyó el general español su frente en dos
columnas, una al mando de don Pedro Agustín Girón, debía amenazar por su frente
al enemigo; otra capitaneada por el mismo general en persona, y más numerosa,
debía de interponerse en el camino que de Tarancón va a Santa Cruz de la Zarza,
con objeto de cortar a los franceses la retirada, si querían huir del ataque de
Girón, o encerrarlos entre dos fuegos en caso de que resistiesen. La noche era
cruda, sobreviniendo tras de nieve y ventiscas espesa niebla; lo cual retardó
la marcha de Venegas y fue causa del extravío de casi toda su caballería.
Girón, aunque salió más tarde, llegó sin tropiezo al punto que se le había
señalado, ya por ser mejor y más corto el camino, o bien por su cuidado y particular
vigilancia. El movimiento espantó a los dragones franceses, que huyeron hacia
Santa Cruz de la Zarza, tropezando con la vanguardia de la tropa de Venegas; se
organizaron refriegas entre unos y otros, con mejor éxito para los españoles.




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