DIARIO DE CUENCA 1809
10-01-1809. Planes militares del duque del Infantado
El jefe del Ejército del Centro, duque del Infantado, presionado por las instrucciones que le llegan desde la Junta Central animándole a amenazar las posiciones francesas en Madrid, proyecta llevar a cabo una amplia tarea de limpieza de franceses en la orilla izquierda del Tajo. Para ejecutar su plan, ha dividido las tropas nacionales en dos segmentos, poniendo al mariscal de campo Francisco Javier Venegas al frente de 4.000 infantes y 800 caballos con el objetivo de apoderarse de Tarancón y una fuerza similar al mando de Antonio Senra con destino a Aranjuez. Según se comenta en el campamento, ninguno de los dos generales ha mostrado el menor entusiasmo por el plan elaborado por el Jefe del Ejército.
13-01-1809. Humillante derrota española en Uclés
En el amanecer de este día ha tenido lugar el esperado y temido enfrentamiento, en la llanura que se extiende entre Uclés y Tribaldos, muy probablemente en el mismo o similar escenario en que siete siglos antes habían combatido las tropas musulmanas con las del rey Alfonso VI, en la batalla conocida con el nombre de Sicuendes.
Al llegar el aviso de que los enemigos se acercaban, el
general Venegas, se situó en el patio del convento, de donde divisaba la
posición y el llano que se abre al pie de Uclés, yendo a Tribaldos. Distribuyó
sus infantes en las alturas de derecha e izquierda, y puso abajo, en la
llanura, la caballería. Sólo había un obús y tres cañones, que se colocaron,
uno en la izquierda, dos en el convento y otro en el llano, con los jinetes.
El mariscal Victor había salido de Aranjuez y fue en busca
de los españoles, sin saber de fijo su paradero. Para descubrirlo tiró el
general Villatte, con su división, derecho a Uclés y el mariscal Victor, con la
del mariscal Ruffin, la vuelta de Alcázar. Fue Villatte quien primero se
encontró con los españoles, obligándolos a retirarse de Tribaldos, desde donde
avanzó al llano con dos cuerpos de caballería y dos cañones. Al ver aquel
movimiento, creyó Venegas amagaba su derecha, y por tanto, atendió con particularidad
a su defensa. Mas los franceses, a las diez de la mañana, tomando por el camino
de Villarrubio, se acercaron con fuerza considerable a las alturas de la
izquierda, punto flaco de la posición, cubierto con menos gente y al que su
caballería pudo subir a trote. Venegas, queriendo entonces sostener la tropa
allí apostada, que comenzaba a ciar, envió gente de refresco y para
capitanearla a don Antonio Senra. Ya era tarde: los enemigos, avanzando
rápidamente, arrollaron a los nuestros, e inútilmente desde el convento quiso
Venegas detenerlos. Contuso él mismo y ahuyentado con todo su estado mayor,
dificultosamente pudo salvarse, cayendo a su lado, muerto, el bizarro oficial
de artillería don José Escalera. Deshecho nuestro costado izquierdo, empezó a
desfilar el derecho; y la caballería, que en su mayor parte permanecía en el
llano, trató de retirarse por una
garganta que forman las alturas de aquel lado. Consiguiéronlo felizmente los
dragones de Castilla, Lusitania y Tejas, mas no así los regimientos de la
Reina, Príncipe y Borbón, cuyo mando había reasumido el marqués de Albudeite.
Estos, no pudiendo ya pasar, impedidos por los fuegos de los franceses, que
dueños del convento coronaban las cimas, volvieron grupa al llano, y faldeando
los cerros, caminaron de priesa y perseguidos, la vía de Paredes.
Desgraciadamente, hacia el mismo lado, tropezando la infantería con la división
de Ruffin, había casi toda tenido que rendirse; de lo cual, advertidos nuestros
jinetes, en balde quisieron salvarse, atajados con el cauce de un molino y
acribillados por el fuego de seis cañones enemigos, que dirigía el general
Senarmont. No hubo ya entonces sino confusión y destrozo, y sucedió con la
caballería lo mismo que con los infantes: los más de sus individuos perecieron
o fueron hechos prisioneros. Las pérdidas españolas quedaron cifradas en unos
dos mil hombres, entre muertos y heridos, casi todos pertenecientes a los
regimientos de la Reina, del Príncipe y Borbón, junto con 15 piezas de
artillería. Solo pudieron salvarse íntegramente tres cuerpos de ejército,
mandados por Agustín Girón, a través del camino de Huelves.
El enfrentamiento había comenzado a las ocho de la mañana
con las primeras escaramuzas por ambas partes y a las diez ya estaban los
franceses ante las murallas de Uclés. Tan significativo dato da idea cabal de
cual fue la eficacia de unos y la inestable resistencia de otros.
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| El asalto y saqueo de Uclés, en un documento de la época |
Después de larga y encarnizada lucha, las tropas españolas mandadas por el general Venegas son vencidas por las francesas que, a continuación, penetran en Uclés, que saquean de un modo terrible e inhumano. Ya era bien conocida la crueldad de los franceses ejercida con ciego furor en otros casos. En la villa conventual cometieron tal cantidad de tropelías, saqueos, violaciones y asesinatos que solo el cansancio pudo poner término a tanta violencia. El testimonio del párroco de Tribaldos, Juan Antonio Escamilla, pone escalofríos en el alma al mencionar los atropellos cometidos por la tropa francesa contra la población civil de Uclés, considerada cómplice del ejército nacional: “Dieron tormento a varias personas para averiguar el lugar en que ocultaban alhajas o riquezas; se aprovecharon de las que descubrieron. Aparejaban con albardas y aguaderas a los conventuales, canónigos y personas nobles, las cargaban con muebles y otros objetos que quemaron con algazara en las alturas de la villa. Trillaron a sesenta y nueve personas, entre ellas sacerdotes, tres carmelitas descalzos y monjas, y las degollaron en la carnicería pública. Abusaron, por último, de más de trescientas mujeres cuyos clamores fueron acallados quemándolas vivas después de violarlas”. El propio mariscal tuvo la idea de organizar un “feu de joie”, esto es, una gigantesca hoguera en la que debía arder todo lo que no podían llevarse consigo y que los desdichados habitantes de Uclés se vieron obligados a alimentar, cargados como bestias durante toda la jornada, para llevar sus pertenencias desde las casas al fuego criminal. Los desafueros franceses se extendieron también a las localidades inmediatas, Tribaldos y Rozalén del Monte.
13-01-1809. Los franceses saquean Horcajada de la Torre
El ejército francés ha entrado hoy en Horcajada de la Torre, en su avance hacia Cuenca tras salir victorioso de la batalla de Uclés. Durante dos días, las tropas del mariscal Victor han sometido al pueblo a un terrible saqueo, que no produjo víctimas humanas pero sí el robo de todo lo que pudieron encontrar. Especialmente, la iglesia resultó totalmente desvalijada, hasta el punto de que el párroco, Pedro Jiménez de Yepes, ha tenido que pedir ayuda al obispo Ramón Falcón pues habían quedado sin ornamentos para el culto y sin posibilidad económica de reponerlo. El prelado ordenó a los curas de Torrejoncillo del Rey y Palomares del Campo que prestasen al de Horcajada lo necesario para poder seguir administrando los sacramentos.
13-01-1809. Fusilamiento de varios militares
En el lugar conocido como Haza de los Yesares, en las afueras de Cuenca, son fusilados el coronel de Artillería, José Santiago y un sargento y un cabo de la misma arma, por haber pretendido en Tarancón que el ejército fuese desde allí a Madrid, en vez de dirigirse hacia Cuenca [El Almanaque del Huécar 1896]
14-01-1809. Los restos del ejército nacional vuelven a Cuenca
Por su parte, el ejército francés, despejada la fugaz
resistencia española, emprendió un rápido avance en persecución de Venegas y lo
que quedaba de sus tropas, llegando a Horcajada de la Torre al anochecer del
mismo día 13, permaneciendo en esta pequeña localidad dos días más, dedicándose
al habitual saqueo de viviendas, campos, riquezas y seres humanos, obligados a
descubrir los lugares en que, con inocente precaución, habían escondido sus
bienes. En especial, los franceses se cebaron en la iglesia parroquial, que
saquearon y profanaron hasta la extenuación de los soldados.
15-01-1809. Nueva invasión de tropas francesas
30-01-1809. Nombrado un nuevo corregidor para Cuenca
Ha llegado a Cuenca la noticia del nombramiento de un nuevo corregidor, Ramón Maciá de Llopart, hasta estos momentos alcalde mayor de Valencia y que ha sido nombrado mediante Real Decreto del día 26, a cargo de la Junta Suprema. Hasta estos momentos y desde la última invasión de tropas francesas estaba ejerciendo como como corregidor interino el caballero Santiago Antelo y Coronel, que ocupó el puesto apenas unos días. Al avisar de su próxima llegada, el señor Maciá de Llopart advierte que, a causa de haber viajado a Cuenca inmediatamente está “sin otra ropa que la de mi viaje, tengan V.S.S. la consideración y bondad de disimular que al acto de mi recibimiento no pueda ir vestido con la decencia y formalidad que se debía”.
En los informes que durante estos días están presentando los diversos regidores de la ciudad de Cuenca sobre lo sucedido tras la última invasión de tropas francesas, encontramos referencias sobre los daños producidos. Así, hubo serios quebrantos en el puente de Carballido, que es preciso reparar, en especial sustituyendo las tablas que se han quitado del piso, acordándose que el maestro mayor de obras Mateo López hiciera un reconocimiento de la situación. El señor Antelo, por su parte, había ordenado cerrar el portillo establecido en el puente de la Puerta de Valencia, porque se habían llevado las vigas y maderas que lo cubrían.
06-03-1809. Habrá procesión con la Virgen de las Angustias
El regidor Ignacio Esteban Romero, comisionado por la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, ha presentado al Ayuntamiento de Cuenca la propuesta de sacar en procesión esta venerada imagen el domingo 12 de marzo “en rogación por las enfermedades que se experimentan en la ciudad y actuales circunstancias e implorar por su medio los divinos auxilios y sanidad del pueblo”, demanda que desde luego fue autorizada, decidiéndose además que el Ayuntamiento acudiera al acto en corporación.
18-03-1809. Nuevo organismo territorial
Se ha constituido hoy la Junta Superior de Aragón y parte de Castilla, en la que se incluyen las organizaciones locales ya existentes en Teruel, Albarracín, Molina de Aragón, Calatayud, Daroca y el Señorío de Moya; este último, desde el comienzo de sus actividades beligerantes contra los franceses, había estado sujeto a la disciplina de la Junta de Valencia.
16-04-1809. No se autoriza el uso de la moneda francesa
El Intendente de Rentas ha pedido al Ayuntamiento de Cuenca la emisión de un Bando para autorizar la circulación de la moneda francesa, por no haber otra disponible en la tesorería pública, ya que los invasores habían saqueado por completo los fondos existentes de moneda nacional, propuesta a la que se opone abiertamente el diputado del común, Vicente Antonio de Villena, por ser algo contrario a las Reales Ordenanzas “y mucho más siendo de Nación enemiga” pero aparte preceptos legales hay otro de orden práctico: “Esta ciudad en el acopio de los artículos necesarios para su indispensable subsistencia pende de las introducciones que de ellos se hacen por los reinos de Andalucía, Murcia, Valencia y Aragón como confinantes a su provincia y mirándose en ellos con abominación la moneda francesa, si se obligase a recibirla a los introductores en pago de sus efectos, retrasarían del todo su comercio y el vecindario quedaría expuesto a perecer”. Por uno y otro motivo, por respeto a las leyes y por sentido práctico, el corregidor se ha negado a dictar el Bando pedido por el Intendente, contando para ello con el apoyo expreso del Ayuntamiento.
16-04-1809. Acuerdo para arreglar el archivo
El Ayuntamiento de Cuenca está preocupado por el arreglo del archivo de documentos, uno de cuyos armarios había sido destrozado por los franceses, acordándose en la sesión celebrada hoy encargar “un estante cerrado con las puertas ya hechas y se coloquen dichos papeles que se hallan a la vista y sin arreglar en el suelo”.
27-04-1809. El Ayuntamiento discrepa de la Junta Superior
El Ayuntamiento de Cuenca ha decidido hoy rechazar la invitación que le había sido presentada por la Junta Superior Provincial para participar en ciertos actos. Unos días antes, la Junta, presidida ahora por el marqués de las Atalayuelas (comandante general de la provincia), parecía encontrarse muy segura de que el peligro de nuevas invasiones de tropas francesas había pasado, de manera que quiso organizar rogativas por espacio de ocho días seguidos, incluyendo como acto inicial el repique de las campanas de la catedral “para pedir al todopoderoso el acierto en su providencia” y proponiendo al Ayuntamiento la participación conjunta en tales actos para que “interpolándose sus individuos con los de ella y uniéndose los ruegos y clamores al Señor se alcance de su infinita misericordia una luz clara para el mejor acierto”. El Ayuntamiento conferenció largamente sobre una propuesta que no era del agrado de todos los regidores, hasta concluir con el acuerdo adoptado hoy en el que tras varios sibilinos argumentos se concluye por rechazar la invitación “teniendo consideración a todo lo que se expresa y pudiera ocurrir y tocando varios inconvenientes y dificultades en la realización de las rogativas y asistencia en tal caso del Ayuntamiento” siendo comisionado el regidor Antelo para que fuera personalmente a explicar a la Junta los motivos de tal decisión negativa a la participación municipal en los actos previstos.
08-05-1809. El ejército quiere utilizar el alhorí
El comandante militar pide la
utilización de
17-05-1809. Problemas con el tambor y las fuentes
Entre los variados problemas con que se enfrenta estos días el Ayuntamiento de Cuenca se encuentra que el que plantea el peón público encargado del tambor, cuyo instrumento también ha sido destrozado por los franceses y que le es muy “necesario para llamar la atención del público para los bandos y pregones que ocurran y otros casos de fuegos y convocatorias del vecindario", emergencia que se resuelve acordándose comprar al tambor retirado Gabriel de Frías el instrumento que posee.
Por otro lado, también se han dado instrucciones al maestro
mayor de fuentes con el encargo de limpiar el pilón de la fuente de la calle de
la Cárcel, porque la obstrucción del desagüe hacía circular el agua "por
el medio de la calle Real".
17-05-1809. Festejos para el día de San Fernando
Habrá fiestas solemnes el día de San Fernando, según ha acordado hoy el Ayuntamiento de Cuenca en su reunión ordinaria, recordando que es un día “a que la ciudad asiste anualmente a la Santa Iglesia Catedral” pero a las que este año se quiere dar una solemnidad especial pues es el santo del rey y la ciudad piensa que deben desarrollarse “con toda pompa y majestad, dirigiendo al Todo Poderoso fervorosas súplicas por la salud de Su Majestad, su restitución al trono, felicidad de nuestras Armas y exterminio de las del enemigo”. De acuerdo con el protocolo vigente se pasará aviso al cabildo para desarrollar ceremonias religiosas los días 29 y 30 a la vez que se acuerda “que en dichos dos días se ponga a la vista del público el retrato de Su Majestad con todo el ornato y decencia correspondiente en los balcones de las Salas Consistoriales para satisfacer su afecto, lealtad y entusiasmo con un lema respetuoso que así lo signifique”. Además, se informa a toda la población que deben poner en sus casas luminarias en las noches de los días 28, 29 y 30 “desde las ocho a las diez que pondrán todos los vecinos al toque general de campanas”, completando el programa la actuación de la Casa de Música de la Catedral en los salones del Ayuntamiento.
29-05-1809. Leyenda en el balcón municipal dedicada al rey
Para festejar la celebración de San Fernando, nombre que ostenta el rey Fernando VII, en el lugar de honor del edificio municipal, mirando a la Plaza Mayor, se ha situado un gran retrato del rey y, bajo él, una leyenda alegórica:
"A
la muy digna memoria y justa celebración de los días del más amado y virtuoso
de los Reyes
El
Sr. Don Fernando Séptimo de Borbón.
Su
M.N. y M.L. Ciudad de Cuenca.
En
testimonio eterno de su respeto, amor y lealtad”.
30-05-1809. El Ayuntamiento explica y justifica sus actos
Al concluir la función religiosa celebrada hoy en el catedral, el Ayuntamiento de Cuenca se reunió y acordó enviar una carta a la Junta Central Suprema de Gobierno, informándola de todo lo actuado, con el siguiente texto:
“El Ayuntamiento pleno de Cuenca, en medio de las amargas penas que intensamente le oprime y cubre de luto la dura memoria de la pérfida usurpación y retención violenta de la Real y Sagrada persona de su legítimo y amabilísimo Rey el Sr. Don Fernando Séptimo de Borbón (que Dios guarde) por el mayor y más perverso de los tiranos que en el curso de los siglos ha permitido la providencia, tuvo por conveniente acordar, a propuesta de su corregidor-presidente Don Ramón María de Llopart, en el ordinario que celebró en veinte y cuatro del presente mes, que en justo obsequio y respetuoso recuerdo de tan digno como suspirado soberano, se celebrase su Real Nombre desde las vísperas del presente glorioso día con aquellas demostraciones públicas que fuesen capaces de aumentar en los moradores de esta ciudad siempre fiel, el fervor de sus votos al cielo por la mediación de nuestro Rey San Fernando para la pronta restauración al trono de su legítimo descendiente e imitados de sus virtudes heroicas, que realzase la tierna y leal compasión con que desde un principio han mirado las desgracias de Su Majestad reinante y engrandeciesen el entusiasmo y patriotismo con que gustosamente, y dando el mejor ejemplo a los pueblos de su departamento, se han alistado en la Milicia honrada que acaba de establecerse y organizarse en cumplimiento de las Reales Órdenes de Vuestra Majestad por la infatigable diligencia y acendrado celo del comandante Militar de esta Provincia Presidente de su Junta Superior Provincial, marqués de las Atalayuelas.
Con estos nobles objetos dispuso el Ayuntamiento una legación al Cabildo Catedral de esta Santa Iglesia para que la festividad del Sr. Rey San Fernando a que anualmente asiste el Ayuntamiento sin embargo de estar graduada por de segunda clase en los ritos eclesiásticos de esta diócesis, se celebrase desde sus primeras vísperas con todo aquel aparato eclesiástico que es propio de las más solemnes, a cuya propuesta correspondió este distinguido cuerpo eclesiástico con aquella pronta y generosa piedad, que verdaderamente lo caracteriza, no perdonando gasto que contribuyese a el mayor decoro de la función, celebrada en efecto a la vista de un numeroso pueblo con la asistencia de su digno obispo, del cabildo de curas y beneficiados de las parroquias de esta Ciudad, de las comunidades religiosas que hay en ellas, sus cabildos sacramentales y gremios que llevaron las insignias que les son propias.
Con el mismo fin determinó el Ayuntamiento que se adornasen las fachadas de sus Casas Consistoriales con toda la gala posible, se iluminasen con el orden y lujo más vistoso, y en el paraje más digno de la principal se colocase bajo de majestuoso dosel el Real retrato de Su Majestad que tenía preparado desde su exaltación al trono, poniendo al pie de él la inscripción de que se acompaña copia, haciéndole guardia militar sin intermisión los milicianos honrados, la tropa veterana y las personas más distinguidas del pueblo, quienes lo ejecutaron a porfía y con emulación laudable, reservándose el Ayuntamiento ultimar por sí mismo en la noche de este día este propio rasgo de patriotismo, de respeto, amor y fidelidad para dar término a la función; en la que, a imitación del Ayuntamiento han tomado parte todos los vecinos, adornando e iluminando sus casas en más de lo que podían prometer los saqueos y desolaciones que han padecido de la mano airada de nuestros bárbaros enemigos y alternando las lágrimas de Amor más tierno con los vivas y clamores más fieles a la Real Persona de Su Majestad y dando desde el mayor al más pequeño pruebas nada equívocas de los sentimientos más patrióticos”.
03-06-1809. Desacuerdo entre el Ayuntamiento y la Junta de Gobierno
El Ayuntamiento ha invitado al marqués de las
Atalayuelas, presidente de la Junta Provincial de Gobierno a participar en la
procesión del Corpus, teniendo en cuenta su condición de "regidor de una
de las ciudades de voto en Cortes", asegurándole que le serían guardada la
preeminencia que por tal condición le corresponde y ello "en prueba de la
armonía y atenciones que le merece", pero el presidente del órgano
provincial no acepta esta propuesta agradeciendo la invitación pero renunciando
a ella, porque "no podía prescindir de las demás representaciones que
tiene", es decir, la presidencia de
07-06-1809. Recuerdo de lo ocurrido el 2 de mayo en Madrid
El Ayuntamiento de Cuenca acuerda hacer
una función religiosa, para recordar los sucesos del pasado 2 de mayo de 1808
en Madrid, eligiendo para el sermón al canónigo magistral, José López de
11-06-1809. La Junta también quiere celebrar el 2 de mayo
La Junta Superior ha acordado celebrar hoy en Cuenca el aniversario del 2 de mayo, encargando la correspondiente oración fúnebre al arcediano de la catedral y eso sin hacer caso del acuerdo municipal en el mismo sentido. Curiosamente, ninguna de las dos instituciones explica por qué dejaron pasar en silencio el mismo 2 de mayo que hubiera sido el apropiado para la celebración del aniversario.
01-07-1809. No es oportuno abrir un café
El Ayuntamiento se ve obligado a adoptar decisiones urbanísticas, sobre todo en materia de balcones y voladizos muy peligrosos o denegando la licencia que piden Domingo Faura y José Poveda para abrir un café, asunto que en ese momento no se considera conveniente. También se ha tomado el acuerdo de nombrar un maestro interino para la escuela de leer como sustituto del fallecido titular, Manuel Martínez Mañas, en tanto se convoca la oportuna oposición para cubrir la plaza. Otra medida de evidente importancia es la búsqueda de soluciones –o sea, reparaciones- para el puente de Carballido, que va sucediendo etapas de servicio con las de ruina, lo que incide de manera negativa en un paso de gran utilización por las gentes que vienen de la sierra para abastecer a la capital.
Han llegado a la ciudad las iniciales noticias sobre la próxima convocatoria a Cortes generales, iniciativa de la Junta Suprema para organizar un cuerpo legislativo nacional en que apoyar la resistencia jurídica además de la militar contra el gobierno intruso de Napoleón. La noticia ha llevado al corregidor Maciá a lanzar hoy un rapapolvo al Ayuntamiento en la sesión celebrada este día, pues desde hace meses sólo se encuentran en la ciudad tres regidores: Santiago Antelo y Coronel, Ignacio Esteban Romero y Andrés María Cerdán, siendo muchos y graves los asuntos a tratar. Para solventar las bajas, el corregidor tiene claro el camino: que se creen nuevas plazas de capitulares municipales y que se obligue a los demás titulares a asistir a las sesiones, regresando a la Ciudad, como se recoge en el acta de esta sesión.
22-07-1809. Plan para construir una fuente en Carretería
La
corporación municipal de Cuenca está convencida de la necesidad de construir la
fuente de
29-07-1809. Problemas para alojar soldados
El marqués de las Atalayuelas, presidente de la Junta Superior Provincial, ha pedido al Ayuntamiento un mejor acomodo para las tropas. En estos momentos hay en la ciudad 400 soldados, que ocupan el Cuartel de Milicias, pero ese número va a aumentar hasta 1.200 en breve plazo y para ellos pide que se habilite la Casa Grande de Carretería “con todas las camas que quepan compuestas de tablado, jergón, sábanas, manta y cabezal”. Adelantándose a la posible respuesta municipal asegura que el edificio de la Casa de Misericordia está “inhabitable y ser sospechoso de enfermedad”, descartando así de antemano su utilización.
El Ayuntamiento acepta la sugerencia planteada por el marqués de las Atalayuelas y realizó gestiones con el vizconde de Huerta con resultado positivo, pues ha aceptado ceder el edificio de Carretería conocido como la Casa Grande para alojar a los soldados, si bien hay un problema importante: no hay secretas, por lo que la tropa tiene que salir a hacer sus necesidades en la vía pública, algo que a los regidores municipales no parece muy oportuno.
01-08-1809. Falta agua en las eras de la Fuensanta
El
regidor Romero expone hoy a sus compañeros de corporación que los labradores
que trabajan para él en las eras contiguas a la fuente de
Llega
al Ayuntamiento de Cuenca una comunicación
del guarda de
06-08-1809. Nueva función religiosa solemne
Han llegado a la ciudad de Cuenca nuevas y esperanzadoras noticias militares, referidas a las victorias alcanzadas por las tropas nacionales los días 27 y 28 de julio y por eso se acuerda celebrar hoy en la catedral una solemne función religiosa, con asistencia de los gremios y los pendones. La cuestión ha vuelto a reavivar el conflicto que se mantiene entre el Ayuntamiento y la Junta Superior Provincial, sobre el tema de las prioridades protocolarias. El regidor Antelo, enlace de la corporación municipal con la Junta había informado a sus compañeros de corporación que en reunión nocturna celebrada por este órgano se había decidido asistir a la ceremonia religiosa pero que “deseando conciliar una y otra asistencia y no dar lugar a que cuerpos tan respetables tuviesen diferencias, se había resuelto se terminase el asunto en la forma que pareciese más decorosa en la función de este día” además de tratar de arreglarlo en lo sucesivo. Conocido este informe verbal, el Ayuntamiento ha vuelto a fijar su posición: “siempre que la Junta en cuerpo asista a incorporarse con el Ayuntamiento formando ambos uno, no tiene ningún reparo, antes manifestaría en ello suma complacencia”. Es decir, igualdad entre ambos organismos sí, pero subordinación del Ayuntamiento ante la Junta, no y, en todo caso, la iniciativa es del Ayuntamiento que aceptaría la presencia de los otros como invitados, no como protagonistas.
18-08-1809. Orden de desalojo del convento de agustinos
Mediante un decreto firmado hoy por el rey José Bonaporte se dispone que los religiosos agustinos deben abandonar su convento en Cuenca en el plazo de 15 días, saliendo despojados de sus hábitos eligiendo cada cual si desea pasar al clero secular o simplemente abandonar la vida religiosa, sin que puedan llevarse objeto alguno del convento.
30-08-1809. Mala calidad del agua que surte a Cuenca
El personero síndico del común, Alfonso
Ortega, informa al Ayuntamiento que ha observado que las aguas potables que
abastecen a la ciudad llegan turbias porque en su origen, en
04-09-1809. Hacen falta camas para los soldados
El marqués de las Atalayuelas presiona al Ayuntamiento de Cuenca sobre las necesidades de sus soldados. Hasta ahora, dice, han podido subsistir sin camas por la bondad de la estación, pero para el invierno necesita 2.500, pero el Ayuntamiento desvía esa petición a la Junta de subsistencia y bagajes por acuerdo municipal adoptado en la sesión de hoy.
10-09-1809. Petición de un crédito al obispado
El Presidente de la Junta Superior de Gobierno, marqués de las Atalayuelas, vuelve a insistir en sus demandas de auxilios para la tropa lo que obliga al Ayuntamiento a reiterar sus posiciones, pues “no teniendo caudales algunos de que disponer, por hallarse sumamente deteriorados los propios que le corresponden, que apenas sufragan para satisfacer los salarios fijos y obras públicas a que por necesidad tiene que atender, considerando también por otra parte sumamente angustiado el vecindario, con los saqueos que ha sufrido de resultas de las dos invasiones hechas por los enemigos, habiendo quedado en el estado más deplorable, de forma que es moralmente imposible la exacción de cualquier repartimiento”, que supondrían nuevas cargas económicas al vecindario, por lo que sólo queda el remedio de pedir al obispado y cabildo un préstamo de 300.000 reales, como se acuerda en la reunión corporativa celebrada hoy.
11-09-1809. Dificultad para encontrar fondos
El obispo responde al Ayuntamiento que no tiene fondos para poder prestar al municipio e idéntica es la respuesta del cabildo, por lo que al Ayuntamiento no queda otro camino que devolver la pelota a la Junta Superior Provincial.
15-09-1809. Excusas de regidores ausentes
El Ayuntamiento de Cuenca ha tomado el acuerdo necesario para habilitar la mitad de 3.900 reales y 15 maravedíes que importó la celebración del día de San Fernando, sufragada a medias entre el consistorio municipal y la Junta Superior. También se toma nota de las excusas que presentan los regidores Marqués de Valera y Luis Venancio de Vera en el sentido de que, por no residir en la ciudad, no pueden asistir a las sesiones del Ayuntamiento.
04-10-1809. Informe sobre el conducto de aguas
El maestro Mateo
López presenta su informe sobre la reparación de la conducción de agua que
abastece a Cuenca, pero excediendo el importe de la obra a la cantidad que el
Ayuntamiento puede acordar, se decide pasar el expediente a
05-11-1809. Convocatoria para una movilización general
A primeros de noviembre, el presidente de la Junta Superior había trasladado al corregidor las órdenes de la superioridad para llevar a cabo una movilización general “con el objeto de levantar y armar en masa a los vecinos y personas de esta capital y provincia que sean aptas para el servicio”. La norma es recibida por el Ayuntamiento, que traslada la oportuna comunicación a los gremios y a los priostes de los cabildos de Caballeros Nobles y de Aguisados, para que se presenten en las Casas Consistoriales a las tres menos cuarto del día 8.
08-11-1809. Preparativos para una expedición vecinal
Se juntaron muchos vecinos, dice el acta de la sesión
extraordinaria de este día. El corregidor manifestó que “esperaba de su
acendrado patriotismo y deberes a la ciudad le acompañasen a la gloriosa
expedición que antes y por medio de aviso, se había anunciado al público” para
realizarse al día siguiente. Y todos dijeron “estar todos prontos a salir
acompañando a la Ciudad” por medio de su Ayuntamiento.
En sesión nocturna, ha vuelto a reunirse el Ayuntamiento en concejo abierto con asistencia del vecindario. El corregidor explica que había comprendido que con la expedición proyectada quedarían “muchas familias en la mayor miseria, abandonadas y exhaustas de todo recurso para subvenir a su mantenimiento”, al abandonar los hombres sus trabajos y la residencia en sus hogares. El acuerdo general fue intentar nuevamente conseguir ayuda económica del obispo y del cabildo, además de ordenar a los comisarios de los nueve cuarteles que llevasen a cabo rondas continuas tanto de día como de noche por sus respectivos distritos para incrementar la vigilancia y protección de los barrios.
10-11-1809. Primera expedición de vigilancia ciudadana
La expedición de vigilancia se ha iniciado hoy con participación de los integrantes del Concejo municipal y numerosos vecinos para desarrollar una labor de vigilancia del territorio inmediato a la ciudad, con el fin de controlar e impedir los saqueos que realizados por una gran cantidad de personas sin oficio ni beneficio que vagan por los campos en busca de algún medio con el que poder subsistir.
19-11-1809. Encargo de zapatos para los soldados
El Concejo municipal ha citado hoy al prioste del gremio de zapateros para encargarle que hagan todos los zapatos que puedan, trabajo que se pagará con el donativo que se está recogiendo de casa en casa. Tras consultar con los trabajadores del sector, el prioste se compromete a hacer 60 pares diarios, a 20 reales el par.
22-11-1809. No hay dinero para los zapatos
La realidad ha venido pronto a echar por tierra el planteamiento municipal sobre la compra de zapatos para el ejército, porque ya se habían elaborado 200 pares, pero la cantidad recaudada es insuficiente para cubrir el gasto (4.000 reales), por lo que se acuerda que la deuda sea trasladada a la Junta de Propios para que busque la forma de cubrirla.
23-11-1809. Hacen falta camas para el hospital
La dramática situación
se ve agravada como consecuencia de la desastrosa batalla de Ocaña. En primer
lugar, la caballería española fue duramente castigada y vencida. De manera
incomprensible, el general en jefe decidió plantar batalla con la infantería al
día siguiente. Frente a este disparate, el mariscal Soult envolvió la
retaguardia española con su propia caballería y provocó la desbandada general
de un ejército mal preparado, mal vestido y calzado y peor dirigido. Diez mil
muertos y heridos, veinte mil prisioneros y la pérdida de la esperanza de
recuperar Madrid fue el balance de aquel desastre. Y de paso, las provincias
inmediatas, cogidas siempre entre dos fuegos, perdieron la esperanza de
alcanzar una mínima seguridad.
15-12-1809. La presencia francesa provoca la huida general
El ejército francés ha vuelto a aparecer en Cuenca, provocando otra nueva desbandada general, con la huida masiva de los habitantes, con poco más que lo puesto o algunas mínimas pertenencias, en busca de refugio en las anfractuosidades serranas, poco atractivas para los invasores.
21-12-1809. Los franceses saquean Mazarulleque
Un destacamento de tropas francesas que patrullaba por los campos de la Alcarria tras haber tenido un enfrentamiento con la partida de El Empecinado, ha entrado hoy en el desprotegido lugar de Mazarulleque donde se han dedicado al saqueo de las viviendas, apoderándose de cuantos bienes y alimentos han encontrado al alcance de sus manos.

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