DIARIO DE CUENCA 1810

 15-01-1810. Convocatoria a Cortes generales

El Ayuntamiento de Cuenca ha podido volver a reunirse hoy por primera vez después de las últimas visitas de las tropas francesas que ocuparon la ciudad durante las recientes fechas. Durante este intervalo se ha producido la baja del hasta ahora riguroso marqués de las Atalayuelas, que ejercía como presidente de la Junta de Gobierno Provincial y que ha aprovechado la visita de los franceses para irse voluntariamente con ellos (lo que se llama en el argot militar pasarse al enemigo), eso sí, llevándose cuantas joyas pudo de las iglesias además de los fondos depositados en la tesorería provincial. Por otro lado, el Ayuntamiento conquense al reanudar sus sesiones ha encontrado encima de la mesa la papeleta de la convocatoria a Cortes que ha efectuado la Regencia del Reino.

22-01-1810. Los franceses secuestran a Rodríguez de Fonseca

 El corregidor ha informado al Concejo Municipal de Cuenca en la reunión de hoy que el 18 de diciembre y días siguientes había intentado reunir a los vecinos en sus respectivas parroquias, para la nominación de los electores de cada uno de ellas pero las ocurrencias notorias de haberse aproximado los enemigos a esta capital y emigración general del vecindario” lo había impedido. Al fin, y tras varias excitaciones, había conseguido el regreso de suficiente número de vecinos como para poder efectuar el proceso electoral y formar nuevo Ayuntamiento, incorporando al diputado del común, Manuel González de Santa Cruz y al procurador síndico general y personero del común, Vicente López Salcedo. De los ocho regidores perpetuos, sólo se encontraban presentes en la ciudad Santiago Antelo, Ignacio Esteban Romero y Andrés María Cerdán, mientras que Ignacio Rodríguez de Fonseca “fue llevado por el ejército francés en calidad de prisionero” a Madrid.

23-01-1810. Normas para las elecciones a diputado

En los preparativos para elegir diputados por Cuenca a las Cortes convocadas por la Regencia, el Ayuntamiento decide que sólo podrán ser elegidos los regidores que se encuentren presentes en ciudad, pero nos los ausentes. En esta situación se encuentran Francisco de Paula Castillo, en Madrid; Luis Venancio de Vera, en Caravaca; el marqués de Valera, en Valencia; José Antonio Perea, en Barchín del Hoyo. En sesión municipal se ha designado la manera cómo deberían formarse las juntas electorales de las catorce parroquias en que se encuentra dividida la ciudad. El supremo órgano de gobierno de la nación, en ausencia del rey, ha decidido que será una asamblea constituyente, fijada para el 24 de septiembre en la bien protegida Isla de León, junto a Cádiz.

30-01-1810. Nuevo y autoritario comandante general

La corporación municipal de Cuenca, reunida hoy, oye la lectura del nombramiento para que el mariscal de campo Luis Alexandro de Bassecourt pase a “tomar el mando político y militar de la Provincia de Cuenca y a la Presidencia de su Junta de Gobierno”. Había llegado a la ciudad el día 16 y una de sus primeras disposiciones es ordenar que el próximo jueves “se me reciba en la Sala Capitular”, mediante aviso transmitido a todos los regidores con el fin de garantizar su comparecencia. Lejos de cumplimentar de inmediato semejante disposición atentatoria, antes y siempre, de la independencia municipal, la corporación toma la decisión de reunirse inmediatamente “pues el punto a que es convocado este Ayuntamiento es de gravedad”, acordándose citar al abogado titular y al decano de los tribunales, además de otro letrado independiente, de modo que existan tres opiniones que den base suficiente al municipio en lo que pretende llevar a cabo frente al acto autoritario con que inicia sus funciones el nuevo jefe militar.

Pero no hay discrepancia entre los letrados cuando proporcionan al Ayuntamiento los argumentos suficientes para acordar que “respecto no expresarse en la Real Orden recibimiento en este Cuerpo al señor Comandante Militar y Político de esta Provincia, ni haber costumbre de tal recibimiento, no encuentra poder ni deber hacerle con el de dicho Sr. Comandante”.


Luis Alejandro de Bassecourt, comandante
general de la provincia de Cuenca

31-01-1810. Protesta municipal ante la Junta Central

Como continuación del acuerdo adoptado ayer, el Ayuntamiento de Cuenca decide elevar un escrito a la Junta Central para manifestar “lo disconveniente que considera al bien público y buen gobierno de esta Ciudad y Provincia la general comandancia militar y mucho más la política de la misma", encomendándose al regidor Cerdán y al síndico la redacción del correspondiente escrito.

02-02-1810. Nuevo acto de prepotencia del comandante general

Nos encontramos ante uno de los muchos conflictos de competencias que en la definición de los cargos políticos arroja la complejidad de la administración burocrática española, que en bastantes ocasiones facilita  la presencia de cargos y personajes aparentemente bien definidos pero que en la práctica se superponen unos a otros procurando obstaculizarse entre sí. Por ello, el nuevo comandante general Bassecourt ha dirigido un oficio al corregidor Maciá con un contenido imperativo: “V.S. no ha cumplido mi orden, lo que ha hecho ha sido reunir a los señores capitulares, a tomar parecer de letrados que mal fundados le han dado esperanzas de volver contencioso el caso; mis órdenes, fundadas en la razón, no admiten litis, y mucho menos desobediencia”. Por ello, ordena tajantemente que el Ayuntamiento le reciba con todos los honores “como al Comandante General Militar y Político de la Provincia, que es lo mismo que a su Corregidor y Justicia Mayor, que era V.S. antes de mi entrada en la capital”, atribuyéndose así, de forma temeraria, el cargo y competencias que de ninguna manera le correspondían. Y no termina ahí la prepotencia de Bassencourt: dos regidores debían ir a recibirle a su casa para acompañarle al Ayuntamiento, donde deberían acudir también los letrados para explicarle “a qué se reduce mi mando político de esta Provincia”, como se recoge en el acta correspondiente a la reunión municipal celebrada hoy.

03-02-1810. Recepción oficial del comandante general

Finalmente se ha celebrado hoy el acto de recepción del nuevo comandante general de Cuenca. Previamente, leído el oficio de Bassecourt y oídos nuevamente los letrados, el Ayuntamiento acordó que “no debe ni puede reconocer, ni recibir al señor Bassecourt por su Presidente Corregidor y Justicia Mayor de esta capital”, obedeciéndose la orden en cuanto al mando militar “consultándose a S.M. cerca del modo de entender sus facultades por lo que tiene mira al político”. El mariscal sería recibido en el Ayuntamiento con el honor debido a su rango dándosele el lugar digno después del corregidor.

Así estaban las cosas cuando compareció el general Bassecourt, entablándose un largo debate entre todas las partes implicadas. Finalmente se llegó a un acuerdo: el militar presidirá provisionalmente el Ayuntamiento hasta que llegue la resolución de la Junta Central, pero avisando antes su presencia “para evitar tropiezos en que haya dos Presidentes”. Seguidamente, el general propuso al corregidor que rompiese el escrito que le había enviado la noche anterior, lo que fue aceptado por Maciá que, delante de todos, rasgó el papel, aludiendo a la paz y el buen servicio que debía existir entre todas las autoridades.

04-02-1810. Tres regidores, encarcelados por los franceses

El regidor perpetuo del Ayuntamiento de Cuenca, Ignacio Rodríguez de Fonseca, fue apresado por los franceses el 17 de enero, junto con el conde de Cervera y los hermanos Joaquín y Manuel Morales y Heredia, por orden directa del mariscal Victor, a cuyo ejército acompañaron retenidos durante 17 días hasta Tembleque, desde donde fueron enviados a Madrid y hoy han sido encerrados en el cuartel del Retiro, sin cargos expresos, exigiéndoles la obligación de jurar al rey intruso, cosa a la que todos ellos se han negado.

10-02-1810. Día de fiesta por la jornada electoral        

La provincia de Cuenca tiene en este momento 294.290 habitantes y le corresponden seis diputados y dos suplentes, para acudir a la anunciada reunión de las Cortes en Cádiz. En la capital el proceso electoral tendrá lugar mañana y para celebrar tan fausto acontecimiento, la Junta Superior Provincial invita a todo el pueblo a hacer festejos y luminarias el día de vísperas "en celebridad y regocijo de tan augusto acto", y en efecto se ordena un repique general de campanas a las siete de la mañana y que esta noche de vísperas se enciendan luminarias en todas las calles.

11-02-1810. Antonio García, diputado por Cuenca

La votación para elegir el diputado representante de la ciudad de Cuenca tiene lugar, por un sistema complejo. Hay dos listas paralelas: una formada por el Ayuntamiento y otra por los compromisarios de las parroquias y la suerte decidió quien de los dos candidatos finalistas habría de llevar la representación de Cuenca a las Cortes de Cádiz: el abogado Antonio García Gómez. Todo ello se desarrolló en un ambiente festivo y esperanzado que culminó con una alegre corrida de vaquillas.

21-02-2010. Oferta de un maestro refugiado en Cuenca

Fulgencio Palet, presbítero de la congregación de San Cayetano, presenta un memorial al Ayuntamiento de Cuenca afirmando que había sido profesor de Matemáticas y Dibujo en Madrid, de donde vino huyendo hasta Cuenca, ciudad en la que asegura quiere permanecer "y persuadido de las ventajas que resultará al público de la enseñanza de las Matemáticas" informa que quiere abrir una clase particular, cobrando 16 reales al mes a los alumnos de Dibujo, 20 a los de Matemáticas y 30 a los que se inscriban en las dos materias, todo ello "en la casa de Escuelas que fueron del Ilmo. Sr. Palafox que corren ahora a la dirección de su heredero el Sr. Don Antonio Monar". El Ayuntamiento, ciertamente apurado en esos momentos, en los que no se está prestando ningún tipo de atención escolar, se apresura a darle la licencia para las clases "prometiéndose la ciudad las ventajas que son consiguientes a la instrucción pública”

24-02-1810. Desperfectos en el Alhori

El  maestro mayor de obras Mateo López informa a la corporación de Cuenca que en el Cuartel del Alhorí se hallan "sus comunes derribados y ciegas sus alcantarillas, de manera que puede perjudicar a la salud pública en gran manera", por lo que se decide hacer la obra necesaria de forma inmediata.

08-03-1810. Lord Doyle visita Cuenca

Ha visitado Cuenca lord Doyle, mariscal de campo de los Reales Ejércitos de S.M. Británica al que los regidores Antelo y Romero acudieron a cumplimentar con la consideración debida a quien representa a un ejército aliado del español y feroz enemigo del francés, teniendo en cuenta que los ingleses han desplazado hasta el territorio español un muy bien preparado contingente militar que ayuda sobremanera a mantener a raya al francés, sobre todo en el sector occidental de la Península, incluyendo por supuesto Portugal.

28-04-1810. Permiso para vender comestibles en la Plaza

Juan Antonio Herreros solicita vender comestibles bajo los arcos de la Plaza Mayor y se le autoriza en la sesión municipal celebrada hoy, pero con la condición de que establezca tienda en un portal fijo y no en la Plaza.

04-05-1810. Hay una epidemia de sarna en el hospital

El regidor Antelo da cuenta ante el Ayuntamiento que en el Real Hospital Militar de Santiago “ciento y tantos soldados presos en él, del Marqués del Barrio Lucio, se hallaban enfermos y reunidos en una habitación y una porción de ellos con sarna contagiosa” con riesgo de poder traspasarla a los que había en la misma habitación e incluso extenderla al resto de la ciudad. La noticia causa la lógica alarma en el seno de la corporación, que se apresura a pedir noticias exactas al comandante militar, junto con la adopción de las medidas oportunas.

16-05-1810. Villacampa se refugia en Cuenca

En días pasados el cabecilla  Pedro Villacampa, cuyo campo principal de acción estaba en Aragón, había realizado varias acometidas muy brillantes contra las villas de Mequinenza y Calatayud, apoderándose de piezas de artillería y prisioneros, con la consecuencia lógica de conseguir irritar a las tropas francesas que patrullaban por aquella zona, que desde el 14 de mayo se pusieron a perseguirle, partiendo de Daroca el general Klopicki. Fuese retirando Villacampa, y no paró hasta Cuenca, seguido de cerca por los enemigos, sin llegar a nuestra ciudad, pero dejando rastro de su paso en Molina y demás pueblos del camino.

En la ciudad en estos momentos se encuentra acuartelado el Regimiento Provincial de Badajoz pero además el Batallón de Tiradores de Cuenca desea desfilar por las calles capitalinas el día del Corpus, solemne ocasión en la que quieren lucir la bandera de la ciudad. El Ayuntamiento acuerda hacer dos y, además, otros dos estandartes para los Escuadrones de Caballería que también llevan el nombre de Cuenca.

16-05-1810. Mateo López presenta su título de académico

El arquitecto municipal Mateo López presenta ante el Ayuntamiento de la ciudad el título de la Real Academia de la Historia, que en junta del día 3 le nombró correspondiente (ya era académico de mérito de la de San Fernando), pidiendo que se le guarden las exenciones, prerrogativas y gracias debidas, acordándolo así la corporación.

16-05-1810. Suciedad en la zona del Matadero

José Pérez había solicitado permiso al Ayuntamiento de Cuenca para poner dos balcones en la fachada de la casa que está construyendo contigua a la iglesia del oratorio de San Felipe Neri. El asunto pasó a informe de los regidores obreros y hoy se le da la licencia correspondiente, el mismo día que el corregidor dice que "por la parte del Matadero y por donde se arrojan los vientres de las reses estaba inundado de porquerías lo cual por su hediondez podía perjudicar a la salud pública", decidiendo los regidores llevar a cabo la limpieza del sitio denunciado.

23-05-1810. Tragedia por el fuego en la Correduría

En la reunión municipal celebrada hoy el corregidor informa de la catástrofe ocurrida el día 19, a causa de la nube "por un globo de fuego y exhalaciones arrojadas por la misma y por cuyos efectos tan sensibles murieron un hombre y animales en el mismo centro de esta población y calle de la Correduría"; para prevenir estas situaciones, sugiere instalar un pararrayos y habilitar una máquina fumigatoria que sirva de ayuda en tales casos. Se acordó llevar a cabo el correspondiente estudio.

01-06-1810. Comienza la huida de vecinos de Cuenca

Al empezar este mes de junio, la ciudad de Cuenca teme una nueva invasión de los franceses y ello se traduce en que en los últimos días se ha iniciado la huida al campo de los vecinos más timoratos, con los consecuentes problemas de abastecimiento pues, naturalmente, quienes huyen tienen, casi todos, tareas que desempeñar en el organigrama social y laboral de la ciudad. Por ello, reunido hoy el Ayuntamiento  y a propuesta del regidor Antelo, la corporación acordó informar a la Regencia que “no obstante de estar amenazada esta Capital de ser invadida por los enemigos y que por lo mismo había emigrado el vecindario, el Ayuntamiento no trataba de abandonarla hasta el último apuro”.

06-06-1810. Falta pan para abastecer a Cuenca

El pasado día 4 empezó a faltar pan para el suministro del vecindario de Cuenca, porque no quedan muchos panaderos para elaborar este producto. Por ello, esta noche se ha celebrado una reunión urgente del Ayuntamiento, y como se ve que la situación ya va siendo precaria, se analiza el problema y se convoca reunión urgente y extraordinaria del municipio para la mañana siguiente.

07-06-1810. Orden para elaborar pan

El Ayuntamiento acuerda hoy la orden de que “inmediatamente y sin pérdida de un momento amasasen y cociesen todas las panaderas las harinas que tuviesen y se juntasen en la mañana de este día para arreglar constantemente el surtido sucesivo”, comprometiéndose el Ayuntamiento a hacer el pago del producto elaborado. Todo ello mientras llegan alarmantes noticias de que los franceses están ya otra vez a las puertas de la ciudad.

19-06-1810. Los franceses vuelven a ocupar Cuenca

El día 17 se produjo una nueva invasión de la ciudad de Cuenca, dirigida en esta ocasión por el general Lucotte, y aunque ha durado apenas cuarenta y ocho horas, fueron suficientes para que se llevara a cabo otro saqueo general posterior a la huida masiva de los conquenses en busca de refugio en los pueblos de la Serranía incluyendo en la escapada las briosas tropas nacionales con su jefe, el general Bassencourt, que huyó en dirección a Minglanilla.   Según cuentan los testigos de este episodio, Lucotte encontró en Cuenca un único y solitario habitante “y el general le explicó, con afectación compasiva, todo el sentimiento que experimentaba por la fuga del vecindario y su deseo ferviente de que todos volviesen tranquilos y sin temor a sus hogares; y propuso al Único como mediador para convocarlos y cumplir esta diligencia que le planteaba”.

Pese a estas buenas palabras, a la ocupación militar siguió el más terrible destrozo, “quebrantaron casas y rompieron tabiques, con que han descubierto gran número de cosas que se habían ocultado, alhajas y caudales, inutilizaron cuanto había que no podían transportar, rompieron muebles, ornamentos, espejos, vitrinas, iglesias, quemaron parte de la catedral, cuyo destrozo es incalculable e inmensa su pérdida. No han perdonado nada, y su afán ha sido tal que rompiendo y socavando sepulcros han sacado los cadáveres por las calles, han quemado en la Plaza varias casas hasta los cimientos y hemos sufrido el mayor y más imponderable de todos los saqueos”.

La ciudad había quedado desamparada porque su defensor, el autoritario general Bassencourt, había huido al frente de todas sus tropas, de acuerdo con la secular costumbre del valiente ejército nacional, siempre dispuesto a salir huyendo al solo anuncio de proximidad de los franceses.

20-06-1810. Extraño mensaje del general Lucotte

El general francés Lucotte ha dirigido al corregidor de Cuenca, Ramón Maciá de Llopart, la siguiente carta:

“Señor Corregidor:

Las tropas mandadas por el Señor de Bassecourt reunidas a las cuadrillas del Empecinado, han amenazado venir a atacarme en Uclés y Tarancón. Sin embargo, a la aproximación de una columna de los ejércitos imperiales, han huido cobardemente, degollando sin piedad a tres prisioneros franceses.

El clero de esta Ciudad y los miembros de la Justicia han obligado a los habitantes a huir; he entrado a Cuenca en donde no he encontrado más que dos personas. Si el pueblo no fuese culpable no hubiera abandonado sus casas; ha escuchado consejos cuando menos imprudentes. Si los habitantes hubiesen permanecido en sus hogares, yo les hubiera hecho respetar.

El soldado indignado del asesinato de los tres franceses y de hallar una Ciudad desierta se ha entregado a excesos inevitables; Vd., Señor, y el Clero son los responsables de los males de esta desgraciada Ciudad; Vd. dará cuenta de ellos a Dios y a los hombres.

Mi intención es de recorrer la Provincia para alejar los insurgentes y los brigands que hacen la guerra más a los habitantes que a los franceses. A mi próxima vuelta a Cuenca espero hallar al pueblo sumiso y tranquilo. Si la Ciudad sigue abandonada haré destruir una capital rebelde.

Aprovéchese Vd. del consejo que le doy: toda España estará bien pronto sujeta a las armas de S.M.I. y R.; aquellos que se habrán obstinado en una inútil y culpable rebelión no podrán alcanzar de la clemencia del mejor de los Reyes el perdón que aún están a tiempo de merecer.

El teniente general Marqués de Sopetran, A. Lucotte.”.

[brigands. Así, en el original. El general francés o su traductor no encontró un equivalente a este término, aunque lo hay: bandolero o su versión más ajustada al caso que nos ocupa, guerrillero]

22-06-1810. Vuelve a reunirse el Ayuntamiento de Cuenca

Cuando el Ayuntamiento ha podido hoy reanudar sus sesiones, ocupa la regencia Andrés María Cerdán, como más antiguo de cuantos regidores permanecen en la ciudad. A él corresponde dejar constancia de lo sucedido en las tristes circunstancias pasadas y aflicción de esta población a virtud del furioso saqueo y destrozos ejecutados por los enemigos en la invasión que verificaron y entrada en esta ciudad”, con daños sin cuento que se traducen, en estos momento, en la existencia de gran cantidad de objetos robados de las casas pero que los saqueadores no se pudieron llevar consigo, por lo que toman el acuerdo de hacer un inventario para luego poder devolverlo todo a sus legítimos dueños. Medida complementada con la de encargar al arquitecto municipal Mateo López que organice “la limpieza absoluta de todas las calles públicas y privadas de esta ciudad” cuyo estado es lamentable después del desastre de la violencia desatada por los bárbaros soldados del gran Napoleón.

24-06-1810. El corregidor Maciá contesta al general Lucotte

Desde el pueblo de Minglanilla, donde se encuentra situado el Cuartel General, el corregidor Maciá ha enviado una misiva al general Lucotte en la que dice:

“Ni el clero de Cuenca, ni yo, ni otro miembro de Justicia, hemos obligado, como Vos me decís a los habitantes a su huída, para lo cual no necesitan ser excitados ni menos precisados. ¿Es acaso el pueblo de Cuenca el solo que ha huido de la Ciudad y desamparado sus casas al acercarse las feroces tropas francesas? ¿No habéis hallado igualmente desamparados los pueblos por donde habéis pasado antes de llegar a esta Capital? Los pueblos prefieren pasar por todo género de trabajos, fuera de sus casas, que no aguardar a un enemigo que no sabe hacer la guerra, sino destruyéndolo todo, inmoral y desnaturalizado, que no guarda sus promesas y palabras, que no respeta la Religión, sus templos y ministros, la ancianidad, la infancia ni las mujeres”.

25-06-1810. Medidas reparadores tras los daños

Tras los destrozos producidos por los franceses durante la última invasión han llegado al Ayuntamiento varias peticiones para emprender el reparo de los daños producidos. Así ocurre con la licencia que pide Francisco de la Cuba para reparar su casa de la Anteplaza, que había ardido durante el incendio provocado por los franceses circunstancia aprovechada por el municipio para llevar a cabo una rigurosa inspección de ese estrechísimo lugar y fijar “la línea que deba tomarse para el ensanche de la calle de la Correría”, encargando a Mateo López, que trace el plano del lugar.

Varios vecinos cuando piden que se quiten los escombros de “las casas incendiadas por el enemigo a espaldas de las Consistoriales” y que son un estorbo para poder pasar bien por ellas. Otro encargo al arquitecto Mateo López es que  lleve a cabo la recomposición de los estantes volcados y rotos en el Archivo municipal, que había resultado seriamente dañado.


El incendio provocado por los franceses destruyó gran parte de las viviendas existentes en la Anteplaza, espacio que fue reconstruido en la forma que hoy conocemos [Foto José Luis Pinós]

06-07-1810. Reclaman la vuelta del corregidor  

El Ayuntamiento de Cuenca ha acordado hoy declarar que la presencia del corregidor es precisa en la ciudad y reclama su regreso para cumplir las obligaciones de su cargo. Al producirse la última invasión de tropas francesas, el ejército acuartelado para, presuntamente, defender a la población civil y a la ciudad, salió huyendo precipitadamente con el general Bassecourt al frente, con el pretexto de salvaguardar las fuerzas y preparar el contraataque; con las tropas huyeron también la Junta Superior Provincial y el corregidor Ramón Macía. Se sabe que todos ellos están en Minglanilla, desde donde llegan las quejas de sus jefes, porque hay falta de salud en la tropa, escasez de comida y poca calidad en las aguas, por lo que preparan el traslado a Iniesta. El Ayuntamiento, sin embargo, reclama el regreso del corregidor para que ejerza como presidente de la corporación.

13-07-1810. El corregidor vuelve a Cuenca

El corregidor Ramón Maciá de Llopart ha llegado hoy a Cuenca para tomar posesión de su estrado presidencial en el Ayuntamiento, presentando el título expedido ahora en la Isla de León  el 17 de mayo de este año e informando que se apresuró a prestar el juramento de fidelidad ante el obispo Falcón en la ciudad de Requena (donde todos los miembros de la Junta Superior Provincial estaban refugiados) el 30 de junio. Por su parte, el general Bassencourt ha informado a la ciudad que su cuartel general queda ahora instalado en Utiel.

25-07-1810. Dificultades para hacer la quinta de soldados

El Ayuntamiento de Cuenca ha expresado su disconformidad con las órdenes emitidas por el órgano militar para llevar a cabo el procedimiento habitual para la quinta de los soldados. El Ayuntamiento piensa que todo el trámite será infructuoso “en las tristes y angustiadas circunstancias actuales que afligen a esta Ciudad, tanto por hallarse emigrado la mayor parte de su honrado como fiel vecindario por las frecuentes invasiones hechas por el enemigo y en especial por la última”, como porque la columna francesa llamada movible y de observación “recorre frecuentemente los pueblos de Tarancón, Saelices, Palomares, Torrejoncillo y otros de la Mancha, no menos que la ciudad de Huete y pueblos de su partido, hasta los puentes de Auñón, Pareja y lugares de su comarca, pudiendo ser invadida esta capital a su arbitrio y antojo, por no tener una fuerza capaz que lo contenga en ciertos límites”. La conclusión, dicen los regidores capitalinos, es que no puede hacerse el servicio de quintas con libertad y garantías.

01-08-1810. Mal estado de viviendas en la Anteplaza

Francisco de la Cueva y Cañamares ha presentado hoy al Ayuntamiento de Cuenca un escrito el que alude al “incendio causado por los franceses en las casas de la Anteplazuela de la Mayor” contiguas a la de propiedad del reclamante y cuyo deficiente estado amenaza la suya, por lo que pide la intervención municpal.

02-08-1810. El corregidor Macía viaja a las Cortes

En estos días primeros de agosto se ha despedido el corregidor Maciá por tener que ir a Cádiz como vocal representante de la ciudad y su Junta Superior Provincial en las Cortes convocadas dejando la presidencia de la corporación en manos de Santiago Antelo y Coronel, como regidor más antiguo. A la vez, el general Bassecourt ha pasado como comandante general interino a Valencia, quedando el mando militar de la ciudad en manos de José Martínez de San Martín.

04-08-1810. Accidente mortal en la bajada al río Júcar

La corporación municipal de Cuenca se reúne hoy de manera urgente para estudiar el suceso ocurrido ayer,  cuando se produjo la muerte del joven Casimiro Guarini, mancebo en el comercio de Juan Ridochi, despeñándose por el atajo que conduce al camino de San Juan de la Ribera pues como se pone de manifiesto hoy este atajo, como los que hay contiguos al convento de Observantes descalzos, entre la ermita de Nuestra Señora de las Angustias y la de San Bartolomé, a lo que se añade el destrozo o descomposición del camino de Abajo, que conduce a la ermita de San Juan de la Ribera y a las Fuentes de Martín Alhaja se encuentran en situación disforme lo que puede producir nuevos daños, encargándose a Mateo López la revisión del lugar, la recomposición del camino principal y la eliminación si fuese preciso dichos atajos o senda.

11-08-1810. Una casa en ruinas en la calle de San Pedro

Se informa al Ayuntamiento que está en ruina la casa de José Noriega, inmediata a la Escuela de la Compañía, en la calle de San Pedro, con peligro para los niños que acuden a ella, decidiendo hoy la corporación que sea demolida.

22-08-1810. El diputado García no quiere viajar a Cádiz

En febrero se había elegido como diputado a Cortes representando a la ciudad de Cuenca al abogado Antonio García Gómez. Ahora, cuando llega la hora de emprender viaje, el diputado electo comunica al Ayuntamiento que está imposibilitado y sugiere que le sustituya el suplente, pero la corporación municipal, por acuerdo adoptado hoy, insiste y le pide que cumpla sus obligaciones mediante su viaje a Cádiz, pero la respuesta de García es dilatoria, si bien justificando que padece una grave enfermedad.

15-09-1810. Reforma de la Anteplaza

El Ayuntamiento de Cuenca autoriza las obras de reconstrucción de las casas de la Anteplaza quemadas por el fuego de los franceses en su última incursión en la ciudad, ateniéndose ya a la nueva línea, acuerdo que incluye un requerimiento al señor de la Cuba para que derribe sus ruinas, que son peligrosas por la estrechez del paso que queda con ellas. Pero el derribo de esta casa pone en peligro la inmediata "que es la de la Botica", con el problema añadido de que se encuentra "en la embocadura de la calle de la Correría, único tránsito de la ciudad con lo que se complica un problema urbanístico ya de por sí delicado.

18-09-1810. Rogativas por las Cortes Generales

Durante tres días, desde el 16 hasta hoy mismo, se han celebrado solemnes letanías y rogativas, a las nueve de la mañana, en la Catedral, por la feliz instalación de las Cortes Generales que se van a reunir en Cádiz, desarrolladas con todo el protocolo que la ciudad otorga a estos hechos solemnes.

19-09-1810. Rodríguez de Fonseca ha sido liberado

La ciudad de Cuenca recibe hoy la buena noticia de que el regidor perpetuo Ignacio Rodríguez de Fonseca, ha sido puesto en libertad por los franceses, después de haber estado prisionero en Madrid desde que se lo llevó como rehén el mariscal Victor.

24-09-1810. Mateo López, diputado a las Cortes de Cádiz

El Ayuntamiento ha intentado de manera repetida que el diputado electo, Antonio García, de una respuesta concreta, sobre su disposición a viajar a Cádiz, cosa que el protagonista del caso dilata varias veces, si bien en ningún momento llega a formalizar una renuncia expresa, hasta que al fin el consistorio municipal, impaciente al ver que van pasando los días, opta por lo derecho y organiza una nueva votación que, en efecto, se ha llevado a cabo en el día de hoy, aplicando el  sistema anterior, hasta llegar al sorteo entre los tres elegidos por votación popular. El resultado favorece al arquitecto Mateo López (los otros candidatos fueron Antelo y López Salcedo), que de esta forma queda investido como diputado electo por lo que, a renglón seguido, pide una ayuda económica para hacer el viaje, por no tener caudales propios a causa del saqueo que sufrió su casa en el mes de junio, según explica en el documento de petición presentado al Ayuntamiento.

03-10-1810. Dificultades para mantener los Niños Expósitos

A finales del mes de agosto, el cabildo catedral había puesto sobre la mesa de las preocupaciones municipales la Casa de Niños Expósitos, donde hay numerosos lactantes que no tienen qué comer, como tampoco los de mayor edad. Las dificultades del momento y el desorden total imperante en el país han hecho decaer o desaparecer las rentas tradicionales que servían para sostener el edificio benéfico, que siempre ha estado gestionado desde la Iglesia. El Ayuntamiento, dice que no puede desentenderse del problema y ofrece al cabildo formar una comisión para estudiar la forma de remediar el problema. La respuesta del cabildo es que no hace falta ninguna comisión (sin duda, en esta iniciativa municipal vieron los canónigos un posible peligro para sus privilegios, incluyendo el ejercicio de la caridad) sino que sólo se necesitan amas de lactancia, que el Ayuntamiento se ofrece a buscar en acuerdo adoptado en la sesión municipal celebrada hoy.

04-10-1810. Celebración de la Virgen del Puente

Como parece que está volviendo la normalidad y la tranquilidad a la ciudad, el Ayuntamiento de Cuenca ha acordado que al domingo siguiente se celebre la función municipal en honor de Nuestra Señora del Puente, que no pudo hacerse en su día por impedirlo las circunstancias bélicas, normalidad que también se refleja en el acuerdo municipal de llevar a cabo una reparación general de las calles de la ciudad por estar, “notablemente quebrantados sus empedrados”.

10-10-1810. Problemas con el abastecimiento de pan

El conjunto de la población de la ciudad de Cuenca empieza a sufrir la escasez de pan, tanto por la subida del precio del trigo como por la retracción del mercado. El problema, como todos, recae en el Ayuntamiento, que intenta buscar el remedio donde pueda encontrarlo y lo halla en el Hospital de Santiago, con el que se acuerda adquirir 300 fanegas de trigo procedentes de la finca de Lamesón, que se pagarán con fondos públicos, a razón de 32 reales la fanega. Acuerdo acompañado de otro para permitir a las panaderas “cocer mitad de pan y mitad de mollete, poniéndole a éste un rodete que lo distinga”, pues se trata de un producto de inferior calidad a la del pan tradicionalmente elaborado y consumido en la ciudad.

13-10-1810. Vuelve el regidor Rodríguez de Fonseca

Entre todas las calamidades existentes, la ciudad de Cuenca recibe una buena noticia: el regreso del regidor perpetuo Ignacio Rodríguez de Fonseca, puesto en libertad por los franceses, después de haber estado prisionero en Madrid desde que se lo llevó como rehén el mariscal Victor  y que cuando hoy se reincorpora a cubrir su puesto de regidor, es recibido calurosamente en el seno del Ayuntamiento, con acuerdo de dar publicidad a la noticia, para conocimiento y satisfacción de todo el pueblo.

15-10-1810. El espía da por terminado su trabajo

Llegan a la ciudad de Cuenca noticias alentadoras sobre el desarrollo de los acontecimientos bélicos. La mismísima Junta Superior Provincial informa que los franceses ya han abandonado Tarancón, lo que permite hacer la quinta de soldados y para confirmarlo, el espía de la ciudad, Francisco González de Santa Cruz, que ha estado desde el 1 de julio observando los movimientos del enemigo en la comarca taranconera, da por terminada su misión y pide el salario de 41 días de trabajo a razón de 20 reales, más una indemnización porque en la aventura se le ha muerto el caballo, total 730 reales, que el Ayuntamiento acuerda abonarle.

24-10-1810. Nuevo maestro de leer en la Escuela Municipal

Está vacante la plaza de maestro de leer en la Escuela Municipal desde el fallecimiento de su anterior titular y por ello se ha convocado la correspondiente oposición. El tribunal se ha reunido hoy para estudiar las circunstancias de los tres candidatos que se han presentado, y valoraron por igual a los opositores en Doctrina Cristiana y en los ejercicios de deletrear, silabear y leer y también en los de Ortografía y Gramática, pero "en la Caligrafía o hermosura y gallardía de letra les excede Peñalber", mientras que "en la Ortografía práctica Peñalber y Cejudo merecen el primer lugar". Tras estas consideraciones, el tribunal votó, concediendo la plaza a Julián Lesmes Peñalber.

11-11-1810. Te Deum por la reunión de Cortes

El pasado día 8 de noviembre, el Ayuntamiento de Cuenca llevó a cabo un solemne acto de reconocimiento y obediencia a las Cortes de Cádiz, en las que reside ya la Soberanía de la Nación ceremonia que hoy se ha completado con un Te Deum en la catedral.


Juramento de las Cortes de Cádiz. Cuadro de José Casado de Alisal. 
Congreso de los Diputados

26-11-1810. Mateo López está inmovilizado en Alicante

El diputado Mateo López había emprendido tiempo atrás el largo viaje que le debe llevar a la Isla de León para participar en las reuniones de las Cortes, pero hoy ha llegado al Ayuntamiento una carta escrita desde Alicante diciendo que no ha podido llegar todavía a Cádiz porque no encuentra embarcación que pueda trasladarlo.

16-12-1810. Nueva invasión de tropas francesas

Ayer se produjo una nueva e inesperada llegada de tropas francesas, que han entrado violentamente en la ciudad causando los daños que ya son habituales en estos casos y provocando la huida masiva de los habitantes a buscar refugio en las montañas próximas a Cuenca.

18-12-1810. Terrible situación de los Niños Expósitos

El primer regidor en regresar a la ciudad ha sido el procurador síndico, Vicente López Salcedo, que en la primera reunión que celebra el consistorio después de aquel suceso ha presentado un espeluznante informe sobre lo que había encontrado. Estaba ayudando en la reparación de los daños causados cuando, a las dos y media de la madrugada, un vecino le advirtió que había algunos niños abandonados en la Casa de Expósitos y explica: Pasé en aquel momento, auxiliado de cuatro o seis vecinos, casi los únicos que se hallaban en la ciudad y reconocida la Casa hallé seis niños, cuatro vivos, pero moribundos por falta de alimento y lo frío de la rígida estación y dos muertos. A la consideración de V.S.I. dejo el cómo me quedaría al ver aquellos esqueletos cuasi exánimes, sin auxilios ni facultades para alimentarlos. Pero Dios, que socorre nuestras necesidades, me proporcionó dos únicas mujeres que se hallaban en la Ciudad y las llevé para que en mi presencia se limpiasen y alimentasen que en efecto se consiguió; pero en el mismo acto murió otro de los niños y al día siguiente los tres restantes”.

El Ayuntamiento, al conocer la relación de los hechos “no pudo menos de llenarse de dolor y pena al considerar un sacrificio que ya previno en los meses anteriores y había tratado de poner los medios”, confiando en las buenas palabras del cabildo catedralicio, que no había sido capaz de prever lo que podría suceder. A la vista de la situación, el Ayuntamiento acuerda llevar a cabo una investigación sobre lo ocurrido con la pretensión de pedir explicaciones al poderoso cabildo catedralicio.

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